Jimmie Hunter: ‘Globertrotter’ en cuatro ciudades

Jimmie Hunter: ‘Globertrotter’ en cuatro ciudades
Murcia.

Javier Ortiz Pérez

Jimmie Hunter se convirtió a finales de la pasada década en un americano habitual en la liga española. Si hacía falta un exterior que anotase y ayudase un poco de todo, su teléfono sonaba inevitablemente. En cinco campañas tuvo cuatro equipos, repitiendo únicamente en las dos últimas con el Granada.

Promedió 13,9 puntos en 29 minutos. Quizás abusaba del tiro (34% en triples lanzando 4,7 por choque), pero también era el típico recurso cuando había atasco en ataque y alguien tenía que jugársela. Alicante, Las Palmas de Gran Canaria, Murcia y Granada fueron sus cuatro paradas.

Su apodo es ‘Snap’, que al parecer se lo puso su abuelo porque de pequeño hacía el mismo ruido con la mandíbula que unas tortugas llamadas así. Criado en el profundo Tennessee, tuvo un inicio de carrera algo errático, cambiando de universidad (de una grande como Memphis a una minúscula como Life University, con la que ganó la NAIA) y ganándose la vida posteriormente en las ligas menores como la NBDL y la USBL.

En febrero del 2003 se unió a los Harlem Globertrotters, que obviamente no son lo que eran pero que siguen dando un enorme espectáculo allá donde van. Con ellos estuvo haciendo piruetas un tiempo, seguramente alentando el sueño de una NBA que siempre se le resistió, pese a disputar algunas ligas de verano. Según contó, en una de ellas le puso un tapón a LeBron James, y él tuvo poco menos que disculparse: “Me estoy ganando un contrato”.

El Etosa Alicante le reclamó a finales de la temporada 2005-06 en una situación complicada y el equipo salvó la categoría holgadamente, logrando él 35 puntos en un encuentro, el que sería su tope en España. En la siguiente campaña también ejerció como sustituto, aunque en el Gran Canaria pudo desarrollar más tiempo sus cualidades e incluso jugó un ‘playoff’ por el título. En Murcia 2007-08 tampoco estuvo mal. La continuidad la alcanzó en Granada las dos campañas siguientes, siendo importante para que un equipo austero estuviese tranquilo en mitad de la tabla. En la primera de ellas fue jugador de la semana un par de veces.

En todo este tiempo se caracterizó por su facilidad para los finales de partido. Como mínimo, no se escondía. Protagonizó una de las canastas más inverosímiles de los últimos años en la Liga Endesa cuando palmeó su propio tiro casi desde fuera del campo y dio la victoria al Murcia ante el Iurbentia Bilbao. Vídeo aquí, para quien lo quiera ver, merece la pena.

En el 2010 se marchó a Italia y se rumorearía que iba a volver a España, a Granada, Cajasol o Fuenlabrada, pero no llegó a hacerse. Hace nada se ha retirado. “España es un país precioso y la gente fue muy amable y respetuosa conmigo. El baloncesto de allí es simplemente fascinante”, escribe brevemente desde Memphis, donde entrena a su ‘high school’, Trezevans.