Loren González: Bondad bajo los aros

Loren González: Bondad bajo los aros
En acción.

Javier Ortiz Pérez

Vistiendo la camiseta del León 99-2000, Loren González jugó nueve segundos un partido contra el Girona y 26 otro ante el Pamesa Valencia, así es que puede presumir con toda legitimidad de haber sido un hombre ACB. Luego anduvo en categorías más modestas, siempre haciendo su trabajo, y todavía juega, a los 35 años. Por lo que me cuentan, es el típico ‘grandón’ (2,05) muy buen tipo. Pero dejemos que él mismo nos acerque a su vida en primera persona. Creo que algo de esa bondad la transmite en lo que nos ha escrito especialmente.

“Me considero gaditano de nacimiento, pero ciudadano del mundo. Con 13 años llegué a León de la mano de Alfredo García y Ramón Fernández (dos grandes del basket) para jugar en las categorías inferiores de Baloncesto León. Atrás dejé familia, amigos… Allí me formé como jugador y persona al lado de entrenadores y jugadores excepcionales. Entre ellos, mencionar a Martin Ferrer. Fue uno de los que más me cuidó en las pistas de juego por eso de ser el junior (risas). Son muchos los recuerdos que tengo de esos años. Jugaba en el equipo EBA y ya ayudaba al de ACB para entrenar.

Fue José Luis Oliete quien me dio la oportunidad de debutar con el primer equipo. Recuerdo que fue contra el Girona. Fue un minuto, pero aseguro que fue el minuto más largo de la historia. Una experiencia extraordinaria.

Ya se terminaban mis años de formación y fue Roberto Herreras el que me dio la oportunidad de fichar por Baloncesto León en LEB. Era mi primer año de profesional. Una maravilla. Siempre se lo agradeceré y a partir de ahí empieza mi recorrido por España: Calpe (LEB-2), León (LEB), Montilla, Cartagena, Trujillo, Villajoyosa, Guadix, Mérida (EBA), Benidorm (Primera Nacional) y regreso a Calpe de la mano de Manolo Martínez, entrenador en esa época y uno de los que consiguió convencerme que mi vida estaba aquí, un sitio donde nunca pensé que sería mi lugar de trabajo. Más adelante os cuento.

Definirme como jugador no es precisamente fácil para mí, pero me ayuda Mario Fernández, que dice que soy de fácil dialogo y humor inteligente, plenamente consciente de la importancia de los intangibles en el mundo del deporte profesional, implicado como el primero y con clara vocación hacia el colectivo siempre haciendo partícipe a todo el mundo. En resumen, un tipo que crea espíritu dentro y fuera del vestuario. O eso intento.

Baloncestísticamente dicen que soy especial. Habilidoso para leer situaciones de juego cerca del aro y con tiro de 4-5 metros bastante fiable. Me gusta jugar de espaldas. Creo que más bien soy un pívot de toda la vida. “Antiguo” lo llamo yo… Mario dice que capturo rebotes porque soy inteligente, que mi baza está en la estrategia. Además de trabajador incansable, siempre he sabido que nadie regala minutos en la pista. Gracias, Mario, tú sí que eres y serás un grande.

A día de hoy vivo con mi familia en Calpe y tengo la suerte de seguir disfrutando del basket. Soy director deportivo del CB Ifach Calpe intentando poco a poco junto a mi presidente Constante Ivars devolver a Calpe el sitio que se merece. Gracias por confiar en mí.

Aparte sigo matando el gusanillo jugando con el equipo sénior. Esta temporada ascenderemos a Primera Nacional. Aprovecho para dar las gracias a mi entrenador y compañero de trabajo Raúl Rodríguez por aguantar mis cabreos (risas), que eso, aunque pasen los años, no cambia….

En definitiva, soy afortunado: con los tiempos que corren sigo viviendo de este deporte que ha sido y será mi vida”.