Manu Valdivieso: Una reconversión equivocada

Manu Valdivieso: Una reconversión equivocada
En acción (Foto: FEB).

Javier Ortiz Pérez

Manu Valdivieso, uno más del nutrido grupo de ex jugadores que se gana la vida con la fisioterapia. Lo hace en su Sevilla natal, ese sitio donde no pudo triunfar en su momento a pesar de lo muchísimo que prometía en categorías inferiores.

El propio Manu mira con un poco de amargura aquella época. ”Tengo la sensación de que no he tenido suerte. Muchas lesiones. Y tampoco en el Caja San Fernando se me dio el apoyo que necesité. Creo que fue un error intentar cambiar mi juego”, cuenta. Se trataba ante todo de un jugador de muchos recursos ofensivos, “pero llegué al primer equipo y quisieron hacer de mí algo distinto. Perdí la confianza y la alegría”.

Solamente 35 minutos en 10 partidos de la temporada 2002-03 vestido de rojo y verde. Esa fue toda su historia en ACB. No había llegado todavía a los 20 años. “Creo que madurez fue demasiado pronto”, añade. “En el club no estaban acostumbrados a jugadores como nosotros. A Antonio Bustamante le ocurrió algo parecido”, lamenta. No puede olvidar un verano que estuvo con la selección sub-20. “Allí estaba gente como Rudy Fernández, Marc Gasol, los Urtasun… Yo no desmerecía ahí y sin embargo el Caja no quiso contar conmigo”, añade.

A partir de entonces, y batallando contra las lesiones, se convirtió en un experto en la LEB-2/LEB Plata: Guadalajara, Castellón, Lliria, Cáceres, Huesca, Alaior… Es curioso que en este último club, en la 2010-11, consiguiese su mejor media anotadora (13,1 puntos), justo antes de emprender el regreso definitivo a Sevilla para iniciar su nueva vida. Tenía más baloncesto en las manos de lo que se le reconoció, pero cuando uno toma determinadas decisiones, es difícil echarse atrás…

“Cometí mis errores. Salí desmotivado de Sevilla y pensé que ya no podría alcanzar el mismo nivel. Me puse a pensar en la vida que tendría después del baloncesto y a prepararme para ella. Así es como pude ir sacándome Fisioterapia, gracias a la cual puedo ahora trabajar. No prioricé mi carrera deportiva”, comenta. No hay que olvidar que todavía no ha cumplido los 30 años. Al menos su formación es sólida: su título fue expedido por la Universidad San Pablo CEU de Valencia y luego hizo un máster en Nutrición la Complutense. Según cuenta en la web de su consulta, es experto en ‘kinesiotaping’ y profesor de Pilates por la Federación Española.

Eso sí, pese a esa sensación de haber podido triunfar y no haberlo logrado, el baloncesto también le dejó “muy buenos recuerdos”. “Soy lo que soy por el deporte que he hecho. La mayoría de mis amigos son gente que he conocido en el baloncesto. La experiencia que he acumulado ahí es impagable”, apostilla.