Dickey Simpkins: Triple anillo decepcionante

Dickey Simpkins: Triple anillo decepcionante
En los Bulls.

Javier Ortiz Pérez

Bastante decepcionante el paso de Dickey Simpkinspor España, ¿no? Cuando el Lleida lo fichó a principios del 2005 para sustituir al lesionado AJ Bramlett ya se sabía que estábamos ante un especialista defensivo, del trabajo sucio, aunque haber obtenido dos anillos con los Chicago Bulls de 1996, 1997 y 1998 le daba un indudable ‘caché’.

Lo que resultó frustrante no fue tanto su rendimiento como el descenso brutal que vivió con el paso de los partidos. En el primero, logró 16 puntos y 6 rebotes ante Granada en 29 minutos; en el último, un punto y tres rebotes frente a Breogán (20 minutos). El caso es que sus siete encuentros se resolvieron con medias de 10 y 4,9 y, lo que es peor, con solo un triunfo. Ganar era lo que necesitaba un equipo que estaba abajo. El Lleida acabó descendiendo (para nunca volver) y eso que tenía una plantilla con muchos nombres.

Dickey no su nombre de pila, sino un apodo. Se llama en realidad Labura Dixon Simpkins. Fue primera ronda del ‘draft’ del 94 (número 21) por los Bulls. Obviamente, estaba al final de la rotación de los interiores (Longley, Rodman, Wennington…), pero al parecer le gustaba mucho a Michael Jordan, que apreciaba especialmente la contundencia con la que ponía los bloqueos. De todos modos, no entró en la lista definitiva de los ‘playoffs’ en el 96 y el 97. Curiosamente, después de traspasarle a los Warriors en el 98 por los derechos de otro campeón que no lució en la ACB, Scott Burrell, Chicago le recuperó para los ‘playoffs’ tras un ‘buyout’. Eso le dio la oportunidad de ganar su tercer anillo nada menos. Y esta vez sí entró entre los doce de las eliminatorias, que por entonces era una relación cerrada. (1,2 puntos y 1 rebote). Totalizó doce minutos en dos encuentros en la final ante Utah Jazz.

En total fueron 327 partidos NBA y 4,2 puntos y 3,6 rebotes en 15,9 minutos. Después de un puñado de encuentros en Atlanta, en 2002 inició una carrera internacional que le llevó a Lleida, sí, pero también a Grecia, Rusia, Lituania, Puerto Rico, Filipinas, Líbano y finalmente, en el 2006, Alemania.

A su regreso a Estados Unidos no tuvo problemas tampoco para encontrar trabajo. Es ojeador para los Charlotte Bobcats (se ve que Jordan es amigo de sus amigos) y también analista televisivo para la Fox para baloncesto universitario. También da charlas motivacionales y fundó una academia llamada Next Level Perfomance para desarrollar habilidades baloncestísticas. Vive en Chicago y no guarda mal recuerdo de España, por lo que cuenta. “Disfruté jugando allí. Recuerdo sobre todo la visita a Sevilla, que me pareció muy bonita. También a los fantásticos aficionados de Lleida. Había mucha competitividad en la ACB”, nos escribe brevemente.