Alejandro Alba: Segundo en partidos en Oro

Alejandro Alba: Segundo en partidos en Oro
Con el Unicaja ante el Barcelona (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

El de Alejandro Alba es uno de esos casos de adaptación extrema a una categoría intermedia. Si bien jugar en la actualmente denominada Liga Endesa se le hacía complicado, aparecía como absolutamente útil en la Adecco Oro, una liga de la que puede presumir de ser el segundo jugador con más partidos disputados, con 449 repartidos en 13 temporadas.

Alba, malagueño, contabiliza la mayor parte de ellos en el Tarragona, el equipo de una ciudad en la que sigue viviendo y jugando, aunque ya en EBA. Y sí, también tuvo, al inicio de su carrera profesional, un momento ACB, cuando debutó con el Unicaja entre los mejores. Fueron ocho encuentros sumando los de la temporada 97-98 (seis) y la 98-99 (dos). Por cierto que resultó muy productivo: 3,3 puntos en 6 minutos de promedio. Su momento de gloria a ese nivel fueron los ocho puntos en 14 minutos que consiguió en el Palau ante el Barcelona, aunque al Unicaja le pasaron por encima (82-62). No volvería a disputar un solo partido ACB tras aquello.

“Este deporte me apasiona”, resume, a sus 36 años. Si no, está claro que no seguiría en las pistas. “Estoy muy identificado con Tarragona y me gustaría acabar aquí. Estoy cambiando un poco el ‘chip’, con niños enseñando baloncesto en las escuelas. En el futuro estaría bien ser entrenador, aunque todavía falta un poco para eso”, añade. Buen ejemplo tiene cerca: el de Berni Álvarez, que pasó de ‘colgar las botas’ a sentarse en el banquillo profesionalmente en el CBT. “Sabe llevar muy bien el grupo y, al haber sido jugador hace poco, entiende bien las reacciones de cada uno”, asegura Alba.

Estamos ante un exterior a medio camino entre el ‘2’ y el ‘3’ (mide 1,97). Recordando su etapa inicial, define al Unicaja como “un gran club de cantera” y considera en cierto modo lógico que no consiguiese asentarse en el primer equipo. “Es un recuerdo que siempre tendré. Había mucha competencia, pero estoy contento de haber pasado por allí, porque me formó como jugador y como persona”, dice.

Su ruta por la LEB fue inagotable e ininterrumpida desde 1999 al 2012. Debe conocerse bien la geografía española, y esos interminables viajes en autobús curten. Una cierta característica suya fue la fidelidad, porque repitió en varios clubs (Menorca, Los Barrios y la propia Tarragona), teniendo una enorme fama de jugador de equipo: “Era difícil dar el salto, pero se ha demostrado que es una categoría magnífica, muy competitiva, estupenda para prepararse para la ACB. Repetir en los clubs significa que has hecho bien tu trabajo”. Su promedio fue de 6,9 puntos en 20,4 minutos (¡9.190 en total!). Hace aproximadamente un año Julio González le arrebató el título de jugador con más partidos en Oro, al igual que él había hecho anteriormente con Iker Urreizti. “Para mí es un orgullo haberme mantenido ahí tanto tiempo”, apostilla.