Alberto Miguel: La retirada de un multideportista

Alberto Miguel: La retirada de un multideportista
Con el Menorca 2005-06.

Javier Ortiz Pérez

Se confirmó hace algunas semanas la retirada de las pistas de Alberto Miguel, uno de esos jugadores que caen bien a la mayoría por su estilo dentro de la pista y su personalidad fuera de ella. En España no es muy habitual que alguien destaque en varios deportes al mismo tiempo, aunque solamente se gane la vida con uno de ellos. Pues bien, este chico cántabro lo consiguió.

En la temporada 1999-2000 nadie le conocía, pero el programa ‘Generación Plus’ que presentaban Andrés Montes y Epi le hizo un reportaje cuando empezó a asomarse al Cantabria Lobos, el equipo de Torrelavega. Resultaba especialmente llamativo descubrir que practicaba el surf en las playas del norte con la misma facilidad con la que, con un físico muy atlético, corría la pista de arriba a abajo con enorme velocidad y machacaba el balón con su 1,90 pelados. Era, desde luego, mucho más escolta que base. Y recuerdo que contaba que no era profesional del basket, que jugaba para divertirse, y en poco tiempo, con esa historia tan de ‘funky man’, se hizo bastante popular

Ahí se cimentó una carrera profesional que ha durado 15 años. Cierto que solamente cuatro de ellos en la máxima categoría (tres en Torrelavega y uno en Menorca, 80 partidos y 7,4 puntos en 23 minutos), pero una infinidad en LEB, donde era un escolta muy valioso, difícil de defender. Su tiro en suspensión, elevándose muy alto, fue otra arma que desarrolló perfectamente. Fue importante en dos ascensos, los de Ourense y Burgos. En esta última ciudad fue especialmente símbolo.

Su ‘leyenda’ se amplió porque también le dio al voley playa y alcanzó la internacionalidad. Hace unas semanas, el gran Mariano Galindo le entrevistó para la web de su empresa, Allegra Services. Una de las primeras cosas que le cuenta es que ha dejado el basket, pero no el surf. “Mi consejo es que la diversión tiene que ser la punta de lanza en cualquier deporte que practiques, si no es así en pocos años se convertirá en un trabajo y no en un deporte”, destaca.

Desde luego, reconoce que su historia es muy particular. “Mi vida siempre ha ido vinculada al deporte, nunca he sido muy continuo en un deporte, volvía locos a mis padres. He llegado a estar en res deportes federados compitiendo, siempre por diversión (y por llevarme medallas, jeje). Creo, y sonará raro, que la base deportiva en los pueblos pequeños que no disponen de canteras en determinados deportes, esa base física se cogía en la calle, jugando a pillar, al fútbol, a béisbol. Parece una tontería, pero eso se está perdiendo”, lamenta.

Esta misma temporada promediaba 18,4 puntos con el Estela cántabro en Liga EBA, pero ha decidido dejarlo ya. Ahora tendrá más tiempo para impulsar junto a su mujer una empresa de camisetas llamada Aire Retro… ¡sin perder de vista la tabla de surf ni cualquier reto deportivo que pueda atraerle!