Mike Peplowski: El cazador de ‘Sabas’

Mike Peplowski: El cazador de ‘Sabas’
Pugnando con Sabonis (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Mike Peplowski puede presumir de, en cierto modo, haber acabado con la etapa triunfadora de Arvydas Sabonis en el Real Madrid. El Barcelona, equipo de este pívot grande (2,08 y muy ancho de hombros) y aparentemente tosco que acabó desesperando al lituano, eliminó a los blancos en las semifinales de la Liga 94-95, terminando así con un reinado que duró dos temporadas consecutivas.

Hace unos años escribí un artículo para ACB.com en el que teorizaba sobre el nexo en común que tuvieron Greg Wiltjer, Granville Waiters y Mike Peplowski para Aíto García Reneses: los tres fueron ‘cincos’ poco anotadores pero sí muy trabajadores de equipos que acabaron logrando títulos para los azulgranas.

‘Pep’ (así le llamaban, no es coña) cerró esa particular serie. Había sustituido a LeRon Ellis bien avanzada la temporada, en marzo. Tenía casi seguro menos talento, pero la idea era sobre todo utilizarle como ariete contra ‘Sabas’. Pocas veces se le ha visto tan descentrado como en aquella semifinal. Por si fuera poco, nuestro hombre añadió a su contundente físico una perilla que le daba todavía un aspecto más de leñador de la América profunda.

Quien le frenó (relativamente, claro) fue un chicarrón de Michigan que antes de estar en el Barça había jugado en Sacramento Kings. Jugando pocos minutos, su momento más recordado fue cuando seguramente salvó la vida a Bobby Hurley tras su accidente de tráfico. Después de vestir de azulgrana, consiguió contratos en Detroit, Milwaukee y Washington, siempre con escasa relevancia. Se retiró muy joven, con apenas 27 años. Le esperaba una carrera profesional más brillante.

En ACB promedió 8,3 puntos y 5,4 rebotes en 19 partidos, terminando su trabajo también con mucha pelea con los pívots de Unicaja (Kenny Miller y Alfonso Reyes, sobre todo) en la final. Sería su única experiencia europea y se saldó con un entorchado liguero. No está mal.

Cuando escarbé sobre él vivía cerca de Detroit, donde gestionaba varios negocios inmobiliarios con Matt Steigenga, aquel fugaz alero que anduvo en el Taugrés en la 92-93. No pude evitar hacerme el gracioso al hablar de las aficiones que confesaba en una entrevista: “Es un enorme aficionado a la pesca y a la caza mayor. ¿Acaso no era caza mayor mandar a casa a Sabonis?”. Perdón por la ‘autocita’, pero fue un poco así. Al menos ‘Sabas’ se conformó con ganar la Copa de Europa antes de irse a la NBA. Y aquellos duelos seguro que le sirvieron para irse acostumbrando a lo que le esperaba con la camiseta de Portland.

Parece que Peplowski sigue trabajando en los mismos temas profesionalmente, aunque especializado en temas de rehabilitación de edificions antiguos. Al menos en 2010 continuaba asociado con Steigenga. Debe estar bastante liado porque en al menos un par de ocasiones me ha dicho muy educadamente que respondería a mis preguntas por escrito, pero nunca ha terminado de hacerlo.