Orlando Vega: Metralleta puertorriqueña en Torrelavega

Orlando Vega: Metralleta puertorriqueña en Torrelavega
Imagen del 2010.

Javier Ortiz Pérez

Genio ofensivo y jugador anárquico. Fue la impresión que dejó el puertorriqueño Orlando Vega en sus quince partidos en España, cuando en la temporada 97-98 sustituyó a Bob Harstad temporalmente en el Caja Cantabria. En aquellos cuatro meses hizo gala de su voracidad en la pista contraria (18,4 puntos en 32 minutos), pero también de cierto abuso del tiro (31% en triples… lanzando 5,4 por encuentro).

Es curioso que casi todos los jugadores procedentes de su zona, al menos los exteriores, están cortados por el mismo patrón: miran el aro con una facilidad y una valentía pasmosas, aunque luego les cuesta compartir la bola y defender. Y eso que Vega no nació en Puerto Rico, sino en Brooklyn, pero la sangre es la sangre, y de hecho ha acabado viviendo en la isla.

Es fácil imaginarle en los ‘playgrounds’ neoyorquinos. Y realmente prometía mucho más que uno de esos ‘jugones’ que van de acá para allá. En ‘high school’ promedió 30 puntos en la prestigiosa Oak Hill Academy, fue el MVP del Drapper Dan Roundball Classic y recibió numerosas ofertas de universidades, pero no acabó de aceptar ninguna para iniciar lo antes posible su carrera profesional. “Show me the money”, ya sabéis.

Con 1,88, quizás le faltaba algo de envergadura para jugar de escolta, su puesto natural, porque como base tenía problemas para dirigir. Su figura recuerda un poco a la de Allen Iverson, en ese sentido. Fijo en su selección, en la liga puertorriqueña se convirtió en todo un símbolo, disputando un total de 18 temporadas y promediando 19 puntos (con un tope de 29,9 en la 90-91).

El especial carácter de aquella competición le permitía compatibilizarla con Europa. Estuvo en Turquía y Chipre además de en Cantabria. Y apuró el sueño de la NBA en 1994, llegando a hacer la pretemporada con los Clippers, que finalmente le dejaron fuera de la plantilla definitiva.

En 2010 volvió a ser noticia, cuando acababa de retirarse, a los 42 años. Sufrió un atraco en el que recibió tres disparos en su pierna izquierda. Se detuvo con su coche para comprobar los frenos en una carretera en Aguada (noroeste del país) y cuatro personas lo asaltaron y golpearon. Le quitaron sus documentos personales y 300 dólares en efectivo. Afortunadamente, sus lesiones no fueron importantes y fue dado de alta a los pocos días. Desde entonces no ha vuelto a ser noticia.