Álvaro Batista: Un canario en León

Álvaro Batista: Un canario en León
En acción.

Javier Ortiz Pérez

Álvaro Batista cumple con el requisito para aparecer en esta sección: debutó en ACB, aunque fuese poco tiempo. En concreto, cuatro minutitos en dos partidos de la temporada 1996-97 con el León Caja España, de la mano de Gustavo Aranzana. El chico había llegado allí procedente de Tenerife para terminar de foguearse en el vinculado de EBA. ‘Foguearse’… sí. Menudo cambio de clima debió vivir este alero alto (2,03)

Su estreno en la máxima categoría se produjo, como es más o menos habitual tratándose de un junior, en un encuentro ya decidido, ante el Tau (clara derrota por 113-87). Después dispuso de otra ocasión frente al Ourense, en esta ocasión con victoria. No llegó a anotar.

No continuaría en León y regresó a Canarias con un paso de escasos minutos por el Tenerife 97-98 de LEB. A continuación, probó una aventura muy de moda por entonces para los jugadores españoles: la liga portuguesa. Sin embargo, fue rápidamente cortado y regresó a definitivamente a las islas, donde se hizo un habitual de la EBA. Su mejor campaña fue con toda probabilidad la 2001-02 con el San Isidro Orotava (13,6 puntos y 6,9 rebotes).

¿Cómo recuerda todo aquello? “Fue una época muy linda donde no tenía nada que perder y mucho que ganar. Intenté luchar contra las adversidades, pero en las categorías superiores tienes que tener mucha suerte y estar en el momento justo para que te permita desarrollarte como jugador. De todos modos me quedo con las amistades conseguidas y las experiencias positivas de diferentes jugadores que te hacían ser mejor persona y ampliar tus conocimientos de este juego”.

Y… ¿cómo se veía como jugador? “Podría decir que me sobraban ganas de aprender y ponía mucha intensidad en ello, pero después de hacer una valoración de mi juego, hoy en día puedo decir que era un jugador de instinto y eso a los entrenadores de aquella época o por los menos con los que tuve la oportunidad de estar no les gustaba. Los sistemas iban enfocados a los jugadores de mayor renombre y había que somerte al ‘timing’ sí o sí. Era una forma de juego que yo no logré entender e indudablemente me perjudicó”.

Finalmente, que nos cuente a qué se dedica: “Actualmente trabajo para la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife desempeñando las funciones de policía portuario”.