Nikita Wilson: Nombre y jugador llamativos

Nikita Wilson: Nombre y jugador llamativos
Eliminatoria de cuartos ante el Real Madrid (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Llegamos a uno de los nombres de pila más fascinantes de la historia ACB: Nikita Franciscus. Pero no solo eso: Nikita Wilson fue un muy buen jugador que estuvo poco tiempo y que cumplió con creces como sustituto de David Lawrence en un Baskonia que empezaba a hacerse grande. En Gasteiz iban demostrando ya un ojo espectacular para las incorporaciones.

A Wilson solo le disfrutamos 14 partidos en la 87-88 con la camiseta del Taugrés, cumpliendo de sobra con 22,4 puntos y 7,9 rebotes. Su actuación fue clave para eliminar en los ‘playoffs’, con el ‘factor cancha’ en contra, al Forum Valladolid (0-2), e incluso forzar un tercer encuentro en cuartos frente al Real Madrid (2-1).

Era un ‘3-4’ con mucho talento que venía de jugar unos pocos minutos en los Portland Trail Blazers, que le habían escogido en el puesto 30 del ‘draft’ del 87. El sueño de la NBA se le debió quedar muy pegado, ya que, pese a que sus buenos meses en Vitoria en teoría le hubiesen abierto buenos contratos en Europa, ya no volvió a jugar fuera de Estados Unidos, excepto unos meses en el Juver Murcia de Primera B, permaneciendo en ese ‘limbo’ llamado CBA hasta 1996.

Era otra época, pero quizás le faltaba algo de tiro para jugar como alero alto, su posición aparentemente natural con 2,03. En Vitoria alcanzó un estupendo 59% en lanzamientos de dos puntos (intentando nada menos que 16 por encuentro), mientras que solamente llegó a atreverse con un triple en sus 14 partidos (que falló).

25 años después, le hemos encontrado en su Lousiana natal y ha recibido con mucho agrado la foto antigua que ilustra este reportaje correspondiente a la eliminatoria frente al Madrid: “¡Qué buenos momentos!”, señala. “Lo que más recuerdo del tiempo que pasé en España es la cantidad de ciudades de importancia histórica donde jugué y también tuve la ocasión de visitar. La cultura europea es muy diferente a la norteamericana. El día a día es mucho más relajado”, opina.

Actualmente es el director de operaciones de una empresa de reciclado electrónico en Baton Rouge, pero no se ha desvinculado del deporte de la canasta. “Llevo un programa de baloncesto para jóvenes donde entreno entreno a chicos para que aprecien lo que el deporte puede aportar en sus vidas”, cuenta, mostrando su esperanza de que algún día “pueda conectar con equipos europeos para proporcionarles el tipo de jugador que estén buscando”. No se queda ahí su actividad: “Estoy desarrollando una empresa de camisetas con el objetivo de venderlas y recaudar fondos para colegios y organizaciones”.