Greg Stokes: Un error caro del Joventut

Greg Stokes: Un error caro del Joventut
Con el RAM Joventut, 88-89.

Javier Ortiz Pérez

‘Epic fail’ del RAM Joventut en la 88-89 con el fichaje de Greg Stokes. Los verdinegros buscaban por entonces el ‘santo grial’ de un segundo americano que se complementase con Reggie Johnson para discutir con visos de realidad el poder de Barcelona y Real Madrid. Stokes tenía muy buena pinta: había sido un americano importante en Italia, podía jugar como ‘3’ y como ‘4’ y costó ‘pasta’.

Pero no. A la ‘Penya’ solo le duró los nueve primeros partidos de Liga, porque en la Copa Korac entonces tenías que ‘comerte’ los extranjeros que inscribieses en un principio y allí siguió Stokes, jugando en una situación muy delicada con el equipo, que fue eliminado en la fase de grupos y ni siquiera accedió a semifinales.

Elegido en el puesto 33 de 1985 por los Sixers, en el equipo de Philadelphia jugó no muchos partidos como ‘rookie’, 31, aunque curiosamente casi en la mitad, 13, salió como titular. Al parecer, su ídolo de niño era Julius Erving, de quien coleccionaba fotografías, camisetas… Tuvo el honor de jugar a su lado, aunque fuese fugazmente.

“No sirvo para ver la mayor parte de los partidos desde el banquillo”. Le despacharon a la Lega, donde estuvo a gran nivel en un ‘grande’ como la Virtus de Bolonia (entonces apellidada Dietor). En dos temporadas promedió 18,2 puntos y 8,2 rebotes, aunque en la segunda de ellas tuvo problemas con el entrenador, el legendario Kresimic Cosic. “Con él era imposible jugar bien”, recalcó en una entrevista en ‘Gigantes del Basket’ tres semanas antes de ser ‘cortado’ para la Liga, cuando no se intuía ese desenlace.

Lo curioso es que, tras fichar por un Joventut que dirigía Alfred Julbe, sus números no fueron muy diferentes que en Bolonia (17,8 puntos y 6,7 rebotes). Incluso participó en un título, la Copa Príncipe de Asturias. Pero a los dos meses de iniciarse la campaña acabó fuera del equipo que jugaba la competición doméstica: el papel en la Copa fue pobre con una durísima derrota en semifinales ante el Real Madrid (4 puntos y 2/10 de nuestro hombre) y en la ACB se habían sufrido más derrotas de la cuenta. Fue sustituido por Earl Jones, un jugador más interior y que tampoco resolvió gran cosa con sus 11,0 puntos y 7,2 rebotes.

Una triste victoria ante el Hapoel Tel Aviv, cuando el Joventut estaba ya prácticamente eliminado (77-82) cerró la etapa española de Stokes, que aquella noche en Israel solo logró dos puntos.

El propio Julbe nos da su visión de él: “No tenía mucho tiro de fuera. Le trajimos para consolidar a Juanan Morales de titular con 19 años. Buscábamos el complemento de Reggie Johnson y nadie superó a Mike Schultz. Greg se encontraba más cómodo cerca de canasta que lejos. Buen profesional”.

La siguiente campaña tuvo una nueva ocasión en la NBA, con Sacramento (solo 11 partidos y 4 puntos en total) y la cosa ya no dio más de sí, aunque era joven: la A-2 italiana y la liga australiana.

Desde entonces, ha ejercido como entrenador asistente en su país y ha coordinado alguna fundación benéfica. Además, sigue de cerca la prometedora carrera baloncestística de sus hijos: Kiah está en Connecticut y Darius en la misma universidad en la que triunfó él, Iowa. Si en el futuro les ofrecer fichar por un equipo de Badalona o de la zona, quizás deban pensárselo.