Juanmi Morales: De vuelta a Gran Canaria

Juanmi Morales: De vuelta a Gran Canaria
Jovencito, a finales de los 90.

Javier Ortiz Pérez

Juanmi Morales hace apenas nueve meses que se retiró. Seguramente sea recordado mucho más por su larga contribución en equipos LEB que por los ocho partidos que jugó en ACB con el Gran Canaria (repartidos en las temporadas 97-98, 98-99 y 99-2000). Ahora trabaja para el Herbalife como secretario de cantera y nos cuenta sus recuerdos y cómo es su vida actual.

“Fueron 25 años dedicados al baloncesto como jugador, 17 de ellos como profesional. El baloncesto ha sido uno de los pilares más importantes de mi vida, y junto a mi familia y a la formación académica que he recibido, me ha inculcado una serie de valores que considero fundamentales”, reflexiona.

Eso sí, cuando se le pide que destaque alguno, se refiere a su debut en la Liga ACB un sábado 27 de diciembre de 1997 en el Centro Insular de Deportes. “Tenía 19 años y aquel día nuestro Gran Canaria se enfrentaba al Unicaja de Málaga, sin duda, una de las mejores plantillas de la competición dirigida por Javier Imbroda. Nos llevamos la victoria de una forma contundente, con un marcador de 97-71. Otra de las noches mágicas que se han vivido en el CID y que hacían posible asentar en la Liga ACB al equipo, y que fuera catalogado nuevamente como uno de los equipos revelación”, apunta. Otro recuerdo que resaltaría fue “enfrentarme a dos de los mejores jugadores de la historia en Europa, Sasha Djordjevic y Juan Carlos Navarro”.

Morales tuvo siempre la etiqueta de jugador de equipo, de los que no escatiman esfuerzos. Más penetrador que tirador. “Siempre me he considerado una persona muy comprometida con los equipos en los que he militado. He sido respetuoso, trabajador y perseverante y creo que eso me ha llevado a mantenerme durante tantos años en este deporte a un buen nivel. Realmente no era un especialista en ninguna faceta del juego, pero sí una amenaza con en el tiro de media y larga distancia, tiro tras bote, me gustaba romper las defensas con penetración ya fuera para finalizar y generar ventajas a mis compañeros. Pienso que he sido un anotador, aunque en mi experiencia en la ACB siempre desempeñé la función de base y lo que me gustaba era tratar de dirigir bien al equipo. Muchas veces he asumido el rol de especialista defensivo y me gustaba también ese trabajo, en realidad me generaba más confianza de cara al ataque”.

Actualmente reside en Gran Canaria, su lugar de nacimiento. Su último equipo fue el filial del Herbalife de LEB Plata la pasada campaña. “Terminé mis estudios universitarios y en verano acepté encantado la oferta del club para formar parte del mismo como secretario técnico de las Categorías de Formación y entrenador de un equipo de categoría Infantil Masculino. Con la misma filosofía de trabajo que tenía como jugador, disfruto de este deporte desde otra perspectiva. Le dedico bastantes tiempo, pero siempre procuro buscar un hueco para estar con la familia, con mi pareja y la gente a la que aprecio, y como no, jugar algunos partidillos con los amigos para matar el gusanillo”.