Terrell Myers: Rentable en Girona

Terrell Myers: Rentable en Girona
Casademont Girona.

Javier Ortiz Pérez

No hizo mucho ruido Terrell Myers, pero estuvo cuatro años en España y se puede considerar que fue uno de los comunitarios más rentables de lo que va de siglo XXI. Llegó siendo un auténtico desconocido, pero después vivió la etapa exitosa del Akasvayu Girona (ay…), mostrándose como un jugador muy peligroso en ataque. Un escolta pequeñito y valiente.

Myers es de New Haven (Connecticut) y cuando terminó en su periplo universitario voló al baloncesto inglés, donde se convirtió en una institución durante seis temporadas. Si nos preguntan por clubs de aquel país, a la mayoría nos salen solo dos: Sheffield Sharks y London Towers. Él militó en ambos, siendo nombrado en alguna ocasión como el MVP de la competición. Y consiguió el pasaporte británico, lo que le permitió ampliar horizontes.

Era ya bastante veterano (29 años) cuando el Girona, entonces apellidado ‘Casademont’, le fichó en la 2003-04. Era entonces el de Fontajau un club de objetivos modestos. A nuestro hombre se le otorgó la responsabilidad anotadora, satisfaciéndola de tal modo que, cuando llegaron los nuevos dueños un par de años después, él se mantuvo en una plantilla que se llenó de nombres ilustres (Raúl López, Fernando San Emeterio, Marc Gasol, Fran Vázquez).

Su interés fue más allá de lo baloncestístico: acudió a menudo a la Universidad de Girona y promovió una fundación para conseguir becas para que jugadores locales pudiesen estudiar en Estados Unidos.

Desde un papel más secundario, también cumplió. Aún tendría una cuarta campaña en el Polaris Murcia. En sus 134 encuentros ACB promedió unos respetables 13,4 puntos y 2,2 asistencias en 26 minutos, destacando un estupendo 43% en triples. Por cierto, parece que siempre tuvo cierta fijación por Unicaja, mostrándose especialmente motivado ante los malagueños, ya que, antes de fichar en Girona, recibió un ofrecimiento del club andaluz para hacer una prueba. “Cuando salí por primera vez de Inglaterra mi agente se puso en contacto con el Unicaja y ellos me pidieron que hiciera un test con sus jugadores jóvenes, ¡con los jóvenes! El partido que disputé en Málaga fue mi test para ellos", declaró tras lograr 35 puntos en el Martín Carpena.

A Myers nos lo hemos encontrado de regreso a Estados Unidos. Es entrenador de baloncesto en una ‘high school’ privada, America Saint Andrews School, en Delaware. Según destaca, varios de sus jugadores han destacado y continúan con sus carreras en la NCAA. “Algunos acabarán en la NBA o en ligas profesionales europeas”, augura.

“Recuerdo sobre todo el gran juego que se hacía en España. Aprendí un nuevo estilo para mí: compartir el balón mucho más de lo que lo hacía anteriormente y pasar el balón sin driblar”, apunta, también contento del estilo de vida que se encontró en España. Ojo a lo que suelta: “Había una comida estupenda, un clima muy bueno, mujeres hermosas (ejem, Terrell) y grandes amigos)”.