Jordi Creus: Abriendo el camino a ‘Chichi’

Jordi Creus: Abriendo el camino a ‘Chichi’
En acción con el TDK Manresa.

Javier Ortiz Pérez

Si la pregunta fuese: ¿qué jugador apellidado “Creus” ha disputado más partidos en la historia del Basquet Manresa?, la respuesta fácil sería: “Chichi”. Pero no. Joan Creus estuvo seis temporadas en el equipo catalán, pero antes, su hermano mayor, Jordi, vistió durante nueve campañas esa camiseta roja y blanca, desde 1982 a 1991.

Jordi Creus era el menor, un base se pareció bastante físicamente el mayor de la saga que también atesoró más calidad. Pero antes de que ‘Chichi’ levantase la mítica Liga 97-98, su hermano ya había dejado su impronta en la ciudad del Bages

Crecidos en Ripollet, los dos hermanos tenían un padre que jugaba al baloncesto. En casa había una canasta, por descontado. Ahí empezaron los sueños, claro. “Jugar al baloncesto fue una etapa muy interesante de mi vida. Te acabas ganando la vida con algo que te gusta mucho. Es para estar muy contento cuando te has mantenido tantos años ahí”, apunta Jordi, tres centímetros más alto (1,79 por 1,76) y dos años menor que Joan (55 y 57 años)".

¿Añora aquella época? “No tanto como pudiera pensarse. Uno va quemando etapas y se va habituando a cada una de ellas. Lo mejor son los compañeros que haces. Estás tanto tiempo con ellos que al final son una parte más de tu propia familia. La relación que haces con ellos es lo más importante que te llevas”, explica.

Tras pasar por Hospitalet y Granollers, llegó a Manresa en 1982. De las nueve campañas siguientes, solo una la pasó el club en Primera B. El Congost se convirtió en una cancha vetusta, pero mítica. Y nuestro hombre fue casi siempre el director de juego titular, muy agresivo en el juego de ataque compensando con inteligencia el hecho de tener que enfrentarse a bases más altos y fuertes casi siempre. Cuando en 1991 se marchó para vivir su única experiencia fuera de Cataluña, al Caja Badajoz, no muchos imaginaban que dos años después habría otro Creus al mando. En aquel entonces, ‘Chichi’ era el timonel inamovible del Granollers.

Con 247 partidos ACB a sus espaldas (7,2 puntos en 28 minutos), Jordi se dio el gustazo de jugar en su Ripollet natal, en Segunda, su última temporada, la 92-93, cuando ya tenía 35 años. Ya entonces tenía claro que su futuro estaba en una tienda de deportes que había abierto algunos años antes. En esa industria prosperó y ahora posee dos establecimientos más, uno de ellos de ropa ‘de calle’. ¿Qué tal le trata la crisis? “Vamos trampeando y aguantando como podemos”, responde. Vender ropa deportiva le mantiene cerca del baloncesto. “Es lo que me da la posibilidad de seguir en contacto con la gente joven”, afirma.

Hablando de gente joven, la saga continúa: Joan Creus Custudio, el hijo de ‘Chichi’ y sobrino de Jordi, es ahora base en el Bruixa d’Or Manresa. Y es que esos colores se llevan muy bien con el apellido Creus.