Ramón Moya: Interior murciano

Ramón Moya: Interior murciano
Murcia.

Javier Ortiz Pérez

Quien acude hoy a nuestra ventana es Ramón Moya, pívot murciano muy vinculado al equipo de su tierra, aunque también estuvo en sitios como Manresa (disputando incluso la Euroliga) y Gran Canaria. Lo hace bajo la fórmula que suelo ofrecer a los jugadores de escribir ellos mismos su propia historia, más allá de los números, que en su caso se circunscribieron a 156 partidos ACB con 3,3 puntos y 2,7 rebotes de promedio en 12 minutos. Y realmente se expresa muy bien.

“Recuerdos los hay de todo tipo, pero por señalar algunos de los más significativos pues se me vienen a la cabeza los dos primeros años en el Palacio de los Deportes de Murcia. Había un ambiente descomunal y el equipo se contagiaba del apoyo de la afición pimentonera. Yo, gracias a la cada vez mayor confianza de Josep Maria Oleart, me iba haciendo con una notable presencia en el primer equipo y gocé de gran protagonismo en algunos momentos de la temporada.

Durante el segundo año, teniendo como pívots titulares a Bobby Martin y Howard Wright, se llegó a la prórroga contra un rival directo de entonces, el Gijón. Howard había cometido su última falta personal y salía expulsado. Mi entrenador me hizo un gesto para que lo sustituyera a falta de escasos minutos para el final. Quiso el destino que yendo uno abajo y sin apenas tiempo para enarbolar una jugada, la defensa se cerrara sobre la penetración de Jordi Soler y me tuviera que doblar el balón al encontrarme solo en la botella. Recuerdo que pensaba que si me la pasaba iba a meter ese último tiro. Cuando noté el cuero entre mis manos ya sabía cómo iba a terminar el ataque. El tiro entró y al volver a mi campo todos los compañeros me rodeaban y celebrábamos el triunfo. Oír que la gente de tu tierra coree tu nombre fue un premio inolvidable.

La primera ocasión en que pude disputar un partido entero en la ACB fue de la mano de Ricardo Hevia y creo recordar que además acabó en victoria. Otro momento para recordar fue la víspera de recibir la noticia de que estaba nominado como finalista al mejor deportista de la Región de Murcia en el Palacio de Deportes (Madrid). Esa noche jugábamos de visitantes en casa del Real Madrid. En el vestuario, poco antes de saltar al parquet, Oleart daba el quinteto inicial y por sorpresa mi incluía a mí. Iba a tener que cubrirme a Sabonis en defensa. Fue todoa una experiencia.

Aunque fue duro en los inicios, también tengo grabado en la memoria la temporada en la que se consiguió el ascenso a la ACB siendo yo uno de los pívots titulares. En esa campaña pude demostrar todo el baloncesto que llevaba dentro. Me convertí en el jugador nacional mejor valorado de la LEB y contribuí de manera fundamental a que mi equipo lograra subir de nuevo a la máxima categoría nacional. Fue un año redondo tanto a nivel particular como de equipo. Eso me permitió jugar al año siguiente en el reciente campeón de Liga (TDK Manresa), y poder disputar la Euroliga por primera y única vez en mi carrera deportiva.

De mi etapa en Manresa recuerdo momentos buenos en las dos temporadas que estuve allí. En especial durante el primer año, donde además de jugar la mejor competición continental pude compartir vestuario con ilustres figuras dentro del baloncesto nacional como Joan Creus, Pere Capdevila o Paco Vázquez, entre otros.

Como jugador, considero que en mis primeros años era más polivalente, con capacidad de hacer más cosas y con mayor peligro lanzando desde fuera. Luego, con el paso del tiempo, mi juego se fue limitando a zonas interiores. Aspectos característicos de mi juego eran el rebote, la defensa y la capacidad para correr el contraataque.

En el 2008 terminé mis estudios en la Facultad de Educación de Murcia, diplomándome en Magisterio por la Especialidad de Educación Física. Aunque he trabajado unos años como maestro en la escuela pública, haber sacado una nota media de 9.20 en las dos últimas oposiciones en Murcia no me ha servido ni para obtener plaza ni para tener una continuidad en las sustituciones en la bolsa de trabajo.

En la actualidad trabajo asociado a un centro de Nutrición y deporte, desarrollando una actividad como asesor nutricional. Es un trabajo que ya sé que me encanta y eso que llevo poco más de un mes dedicándome a ello”.