Chris McNealy: Ni un gramo de grasa

Chris McNealy: Ni un gramo de grasa
A la derecha, defendiendo a Warren Kidd.

Javier Ortiz Pérez

Chris McNealy vino a España ya bastante veterano, con 34 años, pero en le dio tiempo a estar por aquí cuatro temporadas consecutivas dejando un recuerdo de extrema profesionalidad. Pocos americanos más serios y cumplidores en aquella época, ganándose sucesivos contratos en Andorra, León, Sevilla y Granada. El primero y el último supliendo a compatriotas con fama de díscolos como Jerrod Mustaf y Dan Godfread. Los clubs pensaron que había que ir a lo seguro.

Era, ante todo, un jugador de un físico envidiable, de los mejores que se han visto por aquí: musculoso pero sin exceso de gimnasio y ni una mota de grasa con el objetivo de que nadie le pudiese mover de la zona. Tenía que compensar el hecho de no ser muy alto (2,01) y de hecho podía jugar tranquilamente como ‘5’. No era un estilista en ataque, pero sí sabía aprovechar sus oportunidades y desde luego no hacía tiros absurdos. Promedió 15,7 puntos con un 60% de acierto en tiros de dos puntos, además de 8,9 rebotes. Una inversión garantizada. McNealy hizo sobre todo carrera en Italia, adonde llegó en 1988 después de que sus sueños NBA no se cumpliesen más allá de dos temporadas y media con los Knicks (4,3 puntos y 4,6 rebotes en 17,3 minutos, 108 partidos), donde estaba conceptuado como ‘power forward’.

Con el país transalpino se identificó mucho… Hasta el punto de que sigue viviendo allí, en Bolonia, más concretamente. Desde luego, tuvo que ser ‘santo y seña’ en el Montecatini, donde estuvo cuatro temporadas y media. Junto con su esposa regenta un ‘bed and breakfast’ que podéis visitar si queréis (aunque solo abre en temporada estival): se llama Il Bosco dei Cervi y tiene su propia web. Tiene una pinta estupenda. Sin embargo, su principal trabajo está en Wealth Management Mentor, una empresa que se dedica a recomendar inversiones a deportistas. “Les asesoramos sobre la importancia de ahorrar y prepararse para la vida después del baloncesto. Nuestra empresa ayuda a construir una cantera de inversiones que permiten mantener el mismo nivel de vida cuando las carreras se termina”, apunta, llegando a revelar que “muchos de nuestros clientes estuvieron jugando en la ACB”. También ha ejercido como ‘scout’ para los Golden State Warriors. . España recuerda bien a McNealy y viceversa. “Me gustaría comprar o alquilar una casa en el país para los meses de invierno”, apunta. Y es que por lo que parece disfrutó en la liga.

“La gente fue muy amable conmigo, al igual que me había pasado en Italia, y cuando jugabas como rival no había mucha agresividad de los hinchas contrarios. Me gustaba además la simplicidad con la que los españoles llevaban su vida”, dice. En su opinión, “el baloncesto tenía una atmósfera similar a la que hay en Estados Unidos. Si miras en general a Europa, el ambiente más parecido al de la NBA está en España. Los aficionados van a los partidos a animar a su equipo y ver el espectáculo de las cheerleaders y las demás cosas mientras comen y beben. No se pelean ni molestan el juego”.