Marcus Fizer: El predicador

Marcus Fizer: El predicador
Murcia.

Javier Ortiz Pérez

Marcus Fizer. Hay que remontarse a 1987 (Dennis Hopson, número 3) para encontrar a un americano mejor situado en el ‘draft’ entre los que hayan venido a España. Fizer fue el 4 en el 2000, un hito que alcanzan muy pocos jugadores de los que hayan pasado al baloncesto europeo desde la NBA en los últimos 15 años.

Fizer no jugó ni en el Real Madrid ni en el Barcelona. Lo hizo en el Polaris Murcia de la campaña 2006-07. E hizo bueno su historial: fue decisivo para que el equipo lograse la permanencia con 18,9 puntos y 6,8 rebotes. Un ‘4’ de gran fuerza y talento que no tuvo suerte en América, acusado habitualmente de tener un carácter, digamos, difícil. Pero ha cambiado profundamente, o al menos eso dice. Sigan leyendo…

En Iowa State le apodaban ‘Baby Barkley’, lo cual ofrece una idea de su estilo de juego. Tanto destacó que Chicago le escogió por delante de jugadores que luego han hecho buenas carreras como Mike Miller (5, futuro ‘rookie’ del año), Jamal Crawford (8) y clásicos de la ACB como Igor Rakocevic (51) y Pete Mickeal (60).

En sus tres primeros años, en unos Bulls en los que claramente le tapaba el paso en su posición Elton Brand, respondió más o menos a las expectativas, rondando los 10 puntos y 5 rebotes saliendo del banquillo. A mitad de la tercera temporada sufrió una gravísima lesión que le tuvo un año sin jugar. Consiguió regresar, pero sus números bajaron en sus dos últimas paradas, primero en los Bucks y luego en los New Orleans Hornets en el tiempo que jugaron en Oklahoma por el huracán ‘Katrina’.

Pero ni por esas, así es que encontró en la D-League un buen sitio donde terminar de recuperarse: fue jugador más valioso de la temporada con los Austin Toros. Era el 2006, pero la NBA seguía sin acogerle, así es que buscó refugio en Murcia, donde acumuló ‘MVPs’ semanales, aunque también alguna lesión y rarezas extradeportivas. Sin embargo, se vio que ahí había un jugador dominador en Europa, lo que le valió para pasar tres temporadas jugando la Euroliga con el Maccabi.

Le ha dado tiempo a conocer mundo: Puerto Rico, Argentina, Bahréin, Taiwán… Parece que la NBA no se le fue de la cabeza y ha intentado varias veces el regreso, aunque no lo ha conseguido. Ya parece que va a ser difícil con 35 años.

medio, parece haber tenido un proceso interior de ‘ver la luz’: ha fundado una familia, vive en Las Vegas esperando un nuevo contrato, ha emprendido algunos negocios y, ojo, se ha convertido en reverendo. La verdad es que solamente me ha respondido en tres o cuatro líneas sobre su etapa entre nosotros, pero se queda uno intrigado: “Lo recuerdo todo sobre el tiempo que pasé en España. ¡Vi muchas cosas e hice muchas cosas! ¡Cosas que no haré más porque ahora soy predicador! Me encantaron Murcia y sus aficionados. Me encantaría volver allí algún día”.