Lewis Sims: Poste ofensivo

Lewis Sims: Poste ofensivo
Tenerife, 2004-05.

Javier Ortiz Pérez

Lewis Sims se acaba de retirar. Fue un jugador del que no se esperaba tanto como dio finalmente en España. Ha aguantado hasta casi los 40 años jugando, aunque en los últimos le hemos perdido un poco la pista. Pero el núcleo principal de su carrera fue España, disponiendo incluso del pasaporte.

Sims pululaba por ligas menores (Chipre, Suiza, Letonia) cuando llegó a Badajoz en 1999 de la mano de mi amigo Martín Fariñas. Fue todo un impacto. Un ‘4’ móvil que podía hacer mucho daño ofensivamente y que pronto salió de la LEB camino a la ACB, donde hizo su trabajo en Torrelavega, Vitoria, Valladolid y Tenerife. En total, 136 partidos con 13,6 puntos y 5 rebotes de media.

“¿Qué es lo que recuerdo de la ACB?… Sobre todo lo profesional que era, destacando los ‘scoutings’ que se hacían de los rivales antes de los partidos. También recuerdo lo duro que era ser jugador del Tau… Nuestros entrenamientos eran más duros que los partidos”, afirma. Pro cierto que con Dusko Ivanovic ya había coincidido unos años antes en Suiza, en los primeros pasos como entrenador del montenegrino en el Friburgo.

“Recuerdo lo cercanos que eran los americanos que jugaban en los otros equipos. Te enfrentabas con ellos duramente en la pista, pero luego compartíamos tiempo juntos”, añade.

En el 2010, Pablo Romero le entrevistó para Solobasket. En una parte de la larga conversación, le preguntó por sus primeras impresiones de cada uno de los sitios españoles en los que jugó. Está bien ponerlo aquí en plan complemento, aunque en la entrevista cuenta más cosas interesantes y os la recomiendo:

Badajoz: "Fue mi primer equipo en España, estuve poco tiempo pero tuve a un entrenador con mucha energía"; Torrelavega: "La ciudad amaba a su equipo y ponía todo su corazón cada vez que jugábamos en casa"; Vitoria: "Una ciudad y un equipo muy serio. No hay mucho allí y eso te hace pensar mucho en el baloncesto, ese es el motivo de que el equipo esté ahí año tras año"; Valladolid: "Es una pequeña gran ciudad y lo mismo ocurre con el equipo. Está a una hora de Madrid y muy cerca de todo; es cierto que no es un equipo con mucho dinero pero siempre termina fichando jugadores de calidad para terminar la liga entre los 9 primeros"; Tenerife: "Es una isla muy agradable y que me recuerda mucho a mi casa de Miami".

Tras abandonar las pistas después de 17 años jugando profesionalmente (los últimos entre Grecia, Chipre y algunas ligas latinoamericanas), ahora quiere entrenar. “Me gustaría transmitir mis conocimientos a la próxima generación. Disfruté mucho jugando, aunque me hubiese gustado estar más tiempo en España, la segunda mejor liga del mundo después de la NBA”, apostilla.