José Luis Llorente: Genio del contraataque

José Luis Llorente: Genio del contraataque
Real Madrid.

Javier Ortiz Pérez

Uno de los bases más grandes de los últimos 40 años en España y también un personaje fundamental en la edad contemporánea del baloncesto nacional fuera de la pista en su papel como presidente de la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP). Es José Luis ‘Joe’ Llorente, un tipo que, por encima de todo, hacía disfrutar al aficionado con su forma de entender el juego.

Los genes le sobran, por descontado. Mil veces se ha narrado el extraordinario caso de los cuatro hermanos Llorente Gento (sobrinos del legendario extremo Paco Gento): dos de ellos fueron futbolistas de Primera División (Paco y Julio) y los otros dos se decantaron por el baloncesto (Toñín y José Luis).

Es ‘Joe’ (parece ser que se lo puso Walter Szczerbiak, siempre amigo de ‘americanizar’ los nombres de sus compañeros) uno de esos heterodoxos que hay en todos los terrenos de la vida. Eso empezó a demostrarlo en 1983, cuando no tuvo inconveniente en marcharse del Real Madrid “porque creí que la oferta que me habían hecho no se correspondía con lo que aportaba”, cuenta ahora.

Hombre de carácter, era ya un base importante, internacional, campeón de Europa y de España y clara alternativa a ocupar el puesto de Juan Antonio Corbalán. Mítica fue la ocasión en la que, aun en el Tempus, filial madridista al que había llegado desde su Valladolid natal, le clavó 33 puntos al primer equipo y lo eliminó de la Copa del Rey de 1979.

Marcharse al Cajamadrid le salió mejor todavía: su brillante temporada en la recién estrenada Liga ACB le aseguró un puesto entre los doce jugadores que recogerían la plata en Los Angeles el siguiente verano. En total fue 112 veces internacional y participó en tres Juegos Olímpicos.

Era un adicto al contraataque, a correr, a ponerle imaginación a todas sus acciones si lo que se terciaba era un ‘cinco contra cinco’. “Yo creo que es como se tiene que jugar al baloncesto. Disfruta la gente y disfruta el jugador”, recalca. “Está claro que así es más fácil equivocarse. Recuerdo que en aquella época eso estaba muy criticado. Se creía que tenía que haber más control. Pero el éxito del Madrid y de la selección fue correr, porque a cinco contra cinco no podíamos hacer nada contra rusos y yugoslavos. Eso ha vuelto ahora y por eso gusta tanto el juego del Madrid actual”, apunta.

Después del Cajamadrid, Llorente brilló también en el CAI Zaragoza, lo que le abrió las puertas del regreso al Madrid en 1987. Llegaron más títulos en distintos papeles, a veces como titular y otras como sexto hombre, pero siempre imprimiéndole un marcado carácter ofensivo a lo que hacía, cada vez más sabio. Eso sí, vivió desde primera línea episodios tan complicados como los fallecimientos de Fernando Martín e Ignacio Pinedo.

En 1992 pasó al recién ascendido Andorra, donde estuvo otros cuatro años. Culminó su trayectoria en el Fuenlabrada en 1998 con un descenso de categoría, un colofón impropio de un historial brillante. Nunca se bajó de la ACB, acumulando unos números escandalosos: 14 temporadas, 474 partidos, 13.800 minutos (29 de media), 4.403 puntos, 1.772 asistencias… Y eso sin contar la primera etapa en el Madrid y el filial Tempus, disputada en la entonces denominada Liga Nacional, desde 1978 a 1983.

“La verdad es que he visto de todo y tengo la perspectiva del club grande y la del club pequeño. Situaciones preciosas y situaciones duras. Haciendo de todo. Pero de todo se aprende y está claro que en general lo pasé muy bien y que fui consecuente con todas las decisiones que tomé en mi vida deportiva”, explica. El tono reflexivo no se lo sacude nunca: “cuando estás en el deporte, la gira rueda rápido.

Como presidente de la ABP tiene un papel importante en el ecosistema del basket nacional. “Empezamos con una estructura pequeña y poco a poco fuimos ampliándola. Fue también mucho reto, porque tiene muchos tensos, de mucha responsabilidad. Desde luego, no te aburres en un sindicato como este. Y también sientes que con la edad todo pasa más rápido”, agrega.