Fabricio Vay: El adolescente argentino

Fabricio Vay: El adolescente argentino
Machacando la canasta.

Javier Ortiz Pérez

Fabricio Vay tiene 27 años y está lejos de ser un ex jugador, pero merece le pena traerle aquí. Fue un ala-pívot argentino enormemente prometedor pero que apenas pudo jugar unos minutos en el Pamesa Valencia de las temporadas 2002-03 y 2003-04, cuando todavía no era mayor de edad. Era aquella una época en la que había una especie de consigna en la ACB: “ponga un argentino joven en su equipo”. El talento baloncestístico le salía por las orejas a aquel país y la principal apuesta ‘toronja’ fue Vay, que no cuajó. Luego viviría una curiosa experiencia rozando la NBA y ahora anda en Austria, donde tiene previsto asentarse.

“Fue una etapa muy linda, un cambio grande en mi vida ya que con 16 años fui a vivir a Valencia con el sueño de convertirme en un jugador de élite. Lamento no haber sido lo suficientemente maduro para aprovecharla al máximo. Al principio fue difícil, FIBA no autorizó mi transfer y pase un tiempo largo sin jugar. Una vez que se resolvió empecé a jugar en los diferentes filiales del Pamesa, hasta disputando algún minutito en un partido de ACB y otro de Euroliga. El poco tiempo que formé parte del primer equipo fue increíble, con jugadores de primerísimo nivel y aprendías cada entreno algo nuevo, guardo muy buenos recuerdos de esa experiencia”, apunta.

“Tuve la suerte de que mi primera ciudad en Europa fue Valencia, una de las ciudades más lindas en Europa. La gente era muy agradable. Sigo en contacto con varios de mis antiguos compañeros de equipo y siempre que pueda iré a visitarla”, añade, permitiéndose también un apunte sobre la crisis económica: “Uno lamenta a la distancia la situación en que se vive hoy mismo en España, cuesta creer que los líderes allí dejaran caer un país así”.

En aquel entonces, se trabajaba con Vay para convertirle en alero, “dada mi buena técnica de lanzamiento”. “Siempre me considere un jugador que puede aportar en diferentes facetas del juego, pero a nivel atlético se me complicaba poder defender a jugadores de primer nivel más pequeños. Con el pasar de los años empecé a jugar más de 4”, explica.

Ese pasar de los años desde que en el 2004 salió de Valencia ha tenido su gracia: fue cedido en la LEB Plata en Castelló y Vic, anduvo en Suiza y Austria y sorprendentemente fue elegido en el ‘draft’ de la entonces denominada D-League en el 2007, en la que llegó a jugar bastantes minutos con los Iowa Energy. Aquí podéis leer un reportaje al respecto en el que se narra su experiencia en la liga de desarrollo de la NBA y más aspectos de su vida.

Sin embargo, el sueño de jugar con los mejores no llegó a cumplirse. Volvió a la liga argentina y últimamente ha regresado a Austria, a un equipo llamado Arkadia (curioso para quien sepa el significado de la palabra española, ¿no?). “He decidido radicarme definitivamente aquí”, asegura.