Albert Ros : Cañonero gerundense de EBA

Albert Ros : Cañonero gerundense de EBA
Con el Sedis La Seu d’Urgell (Foto: basquetmaniatic / Solobasket).

Javier Ortiz Pérez

Albert Ros solamente jugó 67 segundos en la máxima categoría, los que disputó con el Casademont Girona en la temporada 2004-05 frente al Caja San Fernando. No anotó un triple que lanzó. Fue la única oportunidad de la que dispuso en lo más alto un jugador que posteriormente fue muy importante más abajo, sobre todo en EBA.

Baste el dato de que en un grupo tradicionalmente muy fuerte como el C, formado mayoritariamente por equipos catalanes, Ros, escolta de 1,93, fue el máximo anotador hace un par de temporadas, en la 2011-12, en lo que fue su despedida del baloncesto. Promedió 27,9 puntos con la Seu d’Urgell. Nunca había alcanzado una cifra tan alta, y resulta un caso raro abandonar cuando se está en esa teórica ‘cima’ estadística, contando todavía con 30 años.

Culminaba así una larga trayectoria en equipos de la zona (Vic, Valls, Hospitalet, Andorra, Sedis La Seu d’Urgell), con la muñeca muy suelta pero también buenos porcentajes. La única excepción a moverse de Cataluña y el Principado fueron un par de años en Calpe en LEB-2, una categoría en la que también estuvo con el Vic.

Sin embargo, ejemplifica estos casos en los que el talento no es premiado. La oportunidad en el Girona le llegó quizás inmaduro (23 años) y con un contrato temporal sustituyendo a Nacho Biota. No logró hacerse un hueco y pareció sentirse más a gusto abajo, con más protagonismo.

De hecho, los mejores recuerdos que guarda de aquella etapa son más bien desde el banquillo. “Ganamos en Fontajau contra el todopoderoso Real Madrid siendo nosotros Casademont Girona. Fue un ambiente que siendo de Girona y viendo los partidos desde pequeño nunca había visto en el pabellón. Otro partido que me marco fue uno que ganamos con un triple casi de medio campo de Terrell Myers cuando nadie pensaba que era posible. Personalmente recuerdo mi debut. Me quedo de esa etapa con los amigos y conocidos que hice y que aún mantengo contacto con algunos (Victoriano, Dumas, Recker, Biota y el gran capitán Toni Espinosa)”, comenta. Al año siguiente estuvo en el Akasvayu Vic, equipo vinculado, “haciendo prácticamente todos los entrenamientos con el primer equipo, con estrellas como Raúl López, Dueñas, Fran Vázquez, Salenga, Kammerichs, Myers, Kevin Thompson, Ariel Mcdonald, Germán Gabriel... ¡Qué nivel!”.

Ese drástico crecimiento de la calidad de la plantilla gerundense le cerró la puerta a nuevas oportunidades. “Era un jugador bastante completo en aquel entonces. En los últimos años ya me hice más anotador”, comenta.

Tras abandonar el baloncesto (“el equipo de EBA en el que jugaba desapareció y decidí retirarme”), vive en Andorra, donde trabaja en un banco. Ha sido padre de su primer hijo hace unos meses. “Sigo el baloncesto a diario porque creo que esto se lleva dentro. Es un deporte que te engancha”, apostilla.