Serge Zwikker: Fracaso holandés

Serge Zwikker: Fracaso holandés
Uno de sus diez partidos en el Tau (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

El asunto de Serge Zwikker continúa siendo, 15 años después, uno de los grandes ‘expedientes X’ en la historia de la liga española. En Vitoria, que suelen afinar mucho con las apuestas, patinaron clarísimamente firmándole un contratazo a este holandés de 2,19 que pasó con mucha más pena que gloria por la ACB.

Con Zwikker, sí, de 2,19 (no hay que olvidarlo), también se equivocaron previamente en Houston, que desperdició la elección número 30 del draft del 97. Nunca llegó a jugar en la NBA, aunque sí estuvo en el ‘roster’ de los Rockets un año sin jugar por lesión. ¿Qué le vieron, si en North Carolina tampoco había destacado especialmente con 7 puntos y 5 rebotes? La estatura, claro… Eso sí, puede presumir de ser campeón de la NCAA en 1993.

La secretaría técnica del entonces Tau pensó que se había apuntado un gran tanto: un pívot comunitario altísimo, con posibilidades para trabajar con él y convertirle en dominante, un poco lo que se intentó la temporada con Tibor Pleiss y que va dando resultados.

Sin embargo, Sergio Scariolo pronto se dio cuenta de que no podía con Zwikker, que era demasiado lento y blando como para ni tan siquiera estorbar. Su aportación en Vitoria se limitó a diez partidos (2,1 puntos y 1,5 rebotes en 9,9 minutos), antes de ser cedido al Gorizia, donde pareció despegar un poco (7,1 y 3,5 en 16 minutos).

Sin embargo, de vuelta a la cesión, Scariolo seguía sin querer verlo ni en pintura, y fue cedido otra vez, en esta ocasión al Breogán, donde logró 4 puntos y 3 rebotes en 16 minutos en la 99-2000. Exasperante. E Increíble que durante esas dos campañas entre nosotros solamente alcanzase un 43% en tiros de dos y pusiese 0,5 tapones en 14 minutos.

Volvió a intentarlo en su país y jugó tres partidos en el Den Helder, optando por la retirada a los 27 años. Eso sí, nadie le podrá quitar nunca el ‘privilegio’ de ser el último apellido de la enciclopedia ACB.

¿Qué ha sido de él, os preguntaréis? Regresó a Estados Unidos, al estado en el que estudió, North Carolina, donde ha fundado una familia. Tiene un buen trabajo, según su perfil de Linkedin, donde no pasa por alto su paso por Vitoria: es ‘associate director’ en una empresa farmacéutica llamada Salix.

Él fracasó en España, pero yo he fracasado con él en el intento de que nos contase sus recuerdos. Le he escrito tanto a su cuenta de Facebook como a la de Twitter (en la que por cierto cuenta que tuvo una rotura del tendón de Aquiles el pasado verano) y no he logrado respuesta alguna.