Manolo Bazán: Interior apegado al sur

Manolo Bazán: Interior apegado al sur
Luchando por un rebote en el Huelva (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Tuvo una carrera de ‘rompe y rasga’ Manolo Bazán, un poco como su estilo de juego: el típico pívot nacional aguerrido que luchaba por todos los balones en la búsqueda de arrancar más minutos en pista. Realmente no tuvo mucha suerte en ACB y se fue moviendo por todas las categorías nacionales sin un patrón fijo más allá de no salir nunca de Andalucía excepto en una ocasión, que fue a Extremadura.

Bazán es de Argal, un pequeño pueblo gaditano, y a finales de los 80 fue captado por el Caja de Ronda malagueño, para sus categorías inferiores. En el primer equipo jugó un partido en la campaña 89-90 y otro en la 90-91. Estuvo dos temporadas más en Málaga en el filial que montó el ya denominado Unicaja para Primera División (ya no se llamaba Primera B entonces). Pero no encontró el sitio en lo más alto y le tocó ‘volar’.

No se movió del sur: Motril y Albolote en EBA hasta que en la 96-97 se cruzó el Huelva en su camino, en LEB. Fue partícipe del ascenso a la ACB aquella campaña y también del debut onubense en la máxima categoría, aunque solamente tuvo 22 minutos en pista en tres partidos. Después, EBA y LEB-2 con Doncel (su única experiencia fuera de Andalucía), Linense y Ejido. En el 2002 regresó a Málaga para aportar su experiencia en el filial del Unicaja en EBA al tiempo que empezaba a colaborar como entrenador en la cantera. Aunque brevemente, llegó a jugar con 39 años en ese Unicaja B en la temporada 2009-10 al tiempo que formaba parte de su cuerpo técnico.

Ahora mira con cierta distancia su época de jugador: “La verdad que todos son buenos recuerdos, o al menos con el tiempo, uno mira hacia atrás con cierta alegría-melancolía por todo lo vivido gracias al baloncesto. Además, todavía sigo vinculado a este mundo que siempre ha estado presente en mi vida en todas las facetas”, apunta.

Según confiesa entre risas, “como jugador recuerdo que siempre creía que debía jugar más, egoísta como la mayoría de jugadores. El problema es que muchas veces el técnico no opinaba lo mismo”.

El club parece confiar en él y en su modo de administrar el ingente talento que suele acumular su base. . Ha participado ya en alguna Minicopa como técnico y esta temporada llevará de nuevo al equipo infantil del club malacitano. Eso sí, desconozco si continuará en el puesto que ya ocupaba la pasada campaña como coordinador de la residencia donde viven los chicos que no son de Málaga.