Guennaddi Ouspenski: Fracasazo ucraniano

Guennaddi Ouspenski: Fracasazo ucraniano
Uno de sus escasos minutos con el Estudiantes.

Javier Ortiz Pérez

Está el asesinato de JFK, el área 51 donde tienen un ovni y cómo consiguen pelar las gambas de las bolsas congeladas. Ah, y el fichaje de Guennaddi Ouspenski por el Estudiantes en la temporada 93-94. Grandes misterios de la historia de la humanidad, ¿no?

Ouspenski duró lo que podía durar: 4 partidos, 18 minutos, una canastita de cuatro intentos. Dos puntos con los que se acabó su aventura española. Aquello fue terrible para el conjunto colegial, que había puesto unas enormes esperanzas en un alero de 2,10 y 24 años que parecía tenerlo todo. Parecía, claro. Entonces solo se permitían tres extranjeros. No era una operación ‘experimental’. Llegaba para ser importante.

El origen de la operación estuvo en un partido amistoso jugado aquel verano del 93 entre España y Ucrania. Al parecer, el chico ‘se salió’. Y Miguel Ángel Martín impulsó su fichaje, sin haberle visto mucho más, porque entonces las posibilidades a nivel de vídeos eran muy distintas a las actuales.

Venía con un buen currículum: internacional junior con la extinta URSS y absoluto con Ucrania. “Yo le fiché, así es que las culpas son mías. Pero lo cierto es que el jugador no nos ha ayudado nada, mostrando una falta de adaptación asombrosa. No se ha comunicado con nadie y no estaba preparado para jugar”, dijo Martín tras anunciarse el cambio por Bob Harstad (nada que ver, claro).

‘La Demencia’, claro, se lo tomó a broma. Durante el último partido de Ouspenski, ante el Breogán, lo estuvo reclamando buena parte del partido. Y cuando vio que el entrenador no hacía caso, entonó un estruendoso “’Cura’, por favor, saca al traductor” en referencia a la persona que hacía esa función con el jugador.

Como tenía contrato, el Estudiantes le colocó con poco éxito en Coruña, en Primera B, y después regresó a su país, donde unió un título liguero más con el Budivelnik y dos con el Odessa a los dos que había obtenido antes de llegar a Madrid. El caso es que prolongó su carrera bastante. También anduvo en Rusia, Hungría, Polonia… según la ficha ACB, hasta el 2003.

Si queréis saber qué ha sido de él o qué piensa de lo que sucedió, os voy a decepcionar. No he conseguido encontrar nada sobre él en los últimos años, y mira que lo he intentado escribiendo incluso a las federaciones ucraniana y rusa. En fin, la historia también se escribe a través de los fracasos. Y el de Ouspenski en el ‘Estu’ fue muy rotundo.