Scott Padgett: Jornalero NBA en La Alhambra

Scott Padgett: Jornalero NBA en La Alhambra
Intentando rebotear en el Granada.

Javier Ortiz Pérez

No sé exactamente cómo apareció Scott Padgett en Granada. Estaba terminando la temporada 2006-07 y entró por un jugador totalmente distinto a él, Chris Hernández. Supongo que fue una buena oportunidad: se trataba de un jugador que había pasado toda su carrera en la NBA, aunque en papeles secundarios, y estaba bien verlo de cara a un posible futuro.

Aquellos seis encuentros fueron los únicos de Padgett en España y en Europa. A nivel de números cumplió: 13,2 puntos y 5,5 rebotes en 31 minutos, explotando la figura del ‘4’ abierto con soltura. De hecho, tiró mucho más de tres (20/39, un gran 51%) que de dos (6/14). Cualquiera diría que no le gustaba pegarse, cuando ese fue precisamente su trabajo en América.

El tipo tiene su historial, eh. Elegido al final de la primera ronda de 1999 (número 28) por los Utah Jazz, en el estado de los mormones estuvo cuatro temporadas, justo cuando la franquicia tuvo un pequeño socavón con el adiós de John Stockton y Karl Malone. Después, Houston, New Jersey y hasta un ratito con Memphis con nuestro Pau Gasol. Él, siempre a lo suyo: nunca superó los 18 minutos de promedio ni los 7 puntos, pero era el típico jugador muy apreciado por los entrenadores.

Tenía 31 años cuando llegó a Granada, pero se ve que no muchas más ganas de jugar, por lo que optó por un retiro encaminado a los banquillos. Eso sí, cuenta que disfrutó de la experiencia en España. “Lo que más recuerdo es a los grandes aficionados que había en cualquier sitio donde jugábamos. Los hinchas se metían realmente en los partidos y mostraban gran orgullo por sus equipos. Además, me impresionó el gran talento y nivel de una competición como la ACB. Fue un gran momento para mí”, cuenta.

Según destaca, “la cultura era diferente, pero me gustó. La comida era fascinante y me encantó conocer ciudades como Valencia y Menorca, pero sobre todo Granada. Mi familia y yo estuvimos varios días conociendo en profundidad sitios tan maravillosos como La Alhambra”. En fin, es evidente que ese sitio mágico enamora a cualquiera.

Lo que no quedó claro es qué ocurrió la temporada siguiente, cuando llegó a darse por seguro que fichaba por el Cajasol, pero finalmente no se concretó.

Ahora es entrenador ayudante en la Universidad de Samford, que está en la división 1 de la Southern Conference. Casado con Cynthia, tiene tres niños, Logan (12), Lucas (10) y Layla (7).

Una última curiosidad: su hermano, David, un poco más alto que él (2,11 por 2,05), también jugó en España, aunque no en ACB, sino en LEB con Canarias (2008-09) y La Palma (2009-10).