Dan Harsthorne: Asentado en Bélgica

Dan Harsthorne: Asentado en Bélgica
Con el Oximesa Granada (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Los aficionados algo ‘veteranos’ de Granada guardarán un gran recuerdo de Dan Harsthorne, un pívot blanco norteamericano que fue muy importante en el crecimiento del entonces denominado Oximesa. Era un jugador con apariencia tosca con sus 2,06, pero que luego tenía ramalazos de calidad impresionantes.

Hartshorne estuvo en la ciudad de La Alhambra dos temporadas (87-88 y 88-89), pero ya había pisado España con anterioridad, en la llamada ‘liga del cambio’, la 83-84, cuando se pudo alinear a dos extranjeros y la competición pasó a ser gestionada por la Asociación de Clubs. Vistió la camiseta del Hospitalet, al que no pudo salvar del descenso pese a sus 22,9 puntos y 7,8 rebotes. Procedía del Lyon.

Después anduvo en Bélgica hasta que Granada le reclamó. Entonces, su rendimiento siguió siendo bueno. Era duro, pero también le gustaba salirse fuera a tirar algún triple, algo rarísimo para los ‘cincos’ de su época. Sus medias se elevaron a 26,8 puntos y 8,5 rebotes en la primera temporada y 24,0 y 8,5 la segunda. Además, era muy buen pasador. Todo un seguro de vida.

Luego le perdimos bastante la pista. Regresó a jugar a Holanda y Bélgica, donde había conocido a su mejor y se quedó a vivir. He encontrado una curiosa entrevista que le hacen en una web belga. Esto es algo de lo que dice Google Translate que cuenta, sin referencias a Granada ni a España, por cierto:

“Tengo mucho en mi vida gracias al baloncesto. Conocí a mi esposa gracias a venir a jugar aquí, en un pabellón. Así es que sin el baloncesto no la hubiese conocido. También, y debido a que he jugado en muchos países diferentes, he visto gran parte del mundo”.

“Soy entrenador de un equipo juvenil en Lovania (Bélgica), donde juega mi hijo Brad. Es muy talentoso y le gustaría jugar al baloncesto en los Estados Unidos. Pero eso es muy difícil”. "Muchos jugadores de baloncesto de los Estados Unidos también tienen deportes como el fútbol americano y el béisbol. Aquí en Bélgica son casi imposibles de practicar”.

"A la gente me le llama la atención mi estatura y me pregunta con respeto sobre mi carrera. Personalmente no me gusta alardear con lo que he logrado. Les digo cómo un jugador de baloncesto debe reaccionar en ciertas situaciones. Ya no juego a nivel amateur. Mi cuerpo no me deja. Lo que sí hago con regularidad es tirar. Todavía van bien en (risas)”.

En fin, ocurre de vez en cuando: un profesional viene a jugar a Europa y aquí se queda por cuestiones sentimentales. Eso sí, Harsthorne reconoce que no se tomó muy en serio lo de aprender la lengua, belga u holandés: “Si hablas tres lenguas, eres trilingüe; si hablas dos, eres bilingüe. Y si hablas una, eres americano”.