Bob McCann: Recuerdo a un ‘4’ con ruedas

Bob McCann: Recuerdo a un ‘4’ con ruedas
En el Cajamadrid (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

El homenaje póstumo de este mes para Bob McCann, fallecido el 1 de julio de 2011. Tuvo una larguísima carrera en un listado de equipos kilométrico, pero debía sentir cierta querencia por España porque fue aquí donde empezó y prácticamente acabó su baloncesto profesional.

McCann era un ‘4’ más bien bajito, aunque las fuentes sobre su estatura difieren del 1,98 a los 2,03. En todo caso, era habilidoso y luchador, unas cualidades que le llevaron a ser estrella en la Primera B y cumplir con creces en el único momento ACB que tuvo, en Ferrol. También, imagino, que la NBA fue su obsesión, y lo intentó varias veces en distintas franquicias sin asentarse en ninguna.

Fue una estrella en la anónima universidad de Morehead, en Kentucky, y consiguió un puesto bastante decente en el ‘draft’, el 32, en 1987. Sin embargo, los Milwaukee Bucks no le dieron cabida y, tras un paso por la USBL, desembarcó terminando el año en el Cajamadrid de la segunda categoría española, sustituyendo a Bobby Cattege. El conjunto de Alcalá de Henares buscaba el ascenso, pero no lo consiguió.

Llamó a las puertas de la NBA aquel verano de nuevo y llegó a firmar por Dallas, pero no debutó. Tres años en la CBA le sirvieron para que al fin los Mavericks le diesen cancha en la 89-90, diez partidos. En la 90-91 debutó en la ACB sustituyendo temporalmente a Raymond Brown en el OAR Ferrol, haciéndolo bastante bien (18,3 puntos y 8,1 rebotes en 33 minutos).

Pero su cabeza seguía estando en América. Tras otro paso por la CBA, le llamaron los Detroit Pistons, con los que jugó 26 partidos en la 91-92. Era el inicio de la decadencia de los ‘Bad Boys’. La siguiente fue su mejor campaña NBA: 79 partidos con los Minnesota Timberwolves (6,3 puntos y 3,6 rebotes). Pero no renovó y acabó en Italia, hasta que en la 95-96 le llamaron los Washington Bullets (62 partidos y 3,0 puntos).

Su ímpetu pareció frenar entonces y solamente volvió a intentarlo una vez, en la 97-98, cuando firmó un contrato de diez días con los Toronto Raptors, en los que llegó a debutar fugazmente.

Se trataba entonces de conocer mundo: Francia, Puerto Rico, Turquía, Filipinas… y otra vez a España, en la segunda categoría que ya se llamaba la LEB, con Ourense (98-99 y 99-2000) y Tenerife (2000-01), donde, pese a que ya era un jugador veterano, siguió siendo importante. Acabó poco después en Argentina, en Boca Juniors, con 38 años, nada menos.

En el 2011 le falló el corazón.