Marlon Garnett: El triplista que añora a la Demencia

Marlon Garnett: El triplista que añora a la Demencia
– El día de los 46 puntos.

Javier Ortiz Pérez

Desconocía que Marlon Garnett, a sus 38 años, estuviese todavía jugando. O haya estado, como mínimo, hasta la pasada temporada, cuando anduvo en el Inter de Bratislava, en Eslovaquia. Aunque con achaques, debe seguir siendo una delicia ver clavando triples a este hombre que fue muy querido en el Estudiantes en dos etapas. Él también guarda a la afición madrileña en el corazón, como nos cuenta.

“El tiempo que pasé en España fue magnífico. Todavía lo echo de menos. Aunque he jugado en otros países antes y después, Madrid siempre ha sido muy ciudad europea favorita. Mis recuerdos jugando para el Estudiantes son maravillosos y, exceptuando una temporada que estuve en los Boston Celtics, ha sido lo mejor de mi carrera”, cuenta. En el original añade esto, que creo que se entiende perfectamente: “The fans of Estu, "DEMENCIA", were the greatest fans and the secretary of the club Rosalia Aranda was awesome”… Buen detalle acordarse no solamente de la mítica peña de aficionados, sino de una empleada del club que, por lo que se intuye, le ayudó mucho.

Garnett era un tirador maravilloso, lo que compensaba su baja estatura para jugar como escolta (1,88). Con esa etiqueta llegó acabando la temporada 2000-01, sustituyendo a un jugador mucho más interior como Rico Hill. Aquellos diez encuentros le valieron la renovación, promediando 14,9 puntos… ¡con un 47% en triples!

En la 2001-02 estuvo en la misma línea, incluyendo partidos absolutamente magistrales como en el que le clavó 46 puntos al Cáceres (9/15 en triples), absolutamente poseído. “Es mi papel en el equipo y llevaba varios partidos malos, así que intenté jugar muy duro y salió todo bien. Fue un partido duro pero a la vez relajante porque me quité mucha presión. Mis compañeros me ayudaron mucho, me buscaban en ataque, intentaban crearme buenas situaciones para que siguiese anotando... También me ayudó el entrenador, que preparó jugadas y me dio mucha confianza. Pero anotar 46 puntos es difícil de creer, estoy muy contento”, dijo entonces.

Su media de puntos se elevó a 17,3 y ya no hubo manera de retenerle, continuando su carrera con buenos contratos en Italia (Milán, Treviso, Varese).

El sabor de boca dejado fue tan bueno que regresó en la 2006-07, aunque ya con el físico más desgastado (10,1 puntos) y la mira telescópica menos afinada, pero aún en buen tono (40% en triples). Desde entonces ha ido bajando escalones en lo competitivo: Croacia, Irán, Puerto Rico y Eslovaquia, donde por cierto ganó la liga. “Me gustaría jugar una temporada más en esta parte final de mi carrera. Me encuentro bien físicamente, no tengo lesiones y amo el juego. Ya sé que tengo 38 años”, explica. Si no le sale nada que le atraiga lo suficiente, ya tiene ocupación en su país natal. “Tengo el título de entrenador personal y mi he fundado mi propia empresa que se dedica al desarrollo del talento de jugadores, Team Garnett Basketball”, apostilla.