Mike Saulsberry: Casi hasta los 50

Mike Saulsberry: Casi hasta los 50
En acción ante el Joventut en 1989 (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

¿Darryl Middleton? Sí, un ejemplo de longevidad baloncestística. Prometo que aparecerá por aquí más temprano que tarde, pero hay alguien que le supera a ‘mayorcito’ en una pista de baloncesto profesional. Sí, ya sé que Mike Saulsberry es mucho menos conocido que él, pero hasta hace nada ha estado jugando… ¡Con 48 años!

Es tremendo pensar que han pasado 25 años desde que estuvo diez partidos con el Barcelona en la temporada 88-89. Y que en la campaña 2011-12 aún echó una mano en la liga mexicana, la que ha sido su hábitat natural en la última década.

¿Cómo se consigue eso? No basta con querer seguir jugando. Tu cuerpo te tiene que responder con unos mínimos para que se sigan produciendo llamadas. Por lo general, los jugadores no se retiran: les retiran la falta de ofertas interesantes. Ese momento le ha llegado hace muy poquito a Saulsberry rozando ya los 50. Vaya escándalo.

Desde luego, ha debido cuidarse mucho. Ya en su época de temporero en el Barça se distinguía por un físico privilegiado, aunque por descontado no tenía una calidad excelsa. Su paso por España fue primero en el Circuito de Baloncesto Profesional, una bizarra liga independiente en la que había muchos americanos y anotaciones altísimas, pero que resultó un desastre económico. Cuando aquello se cerró y se tuvo que ir de Linares, Saulsberry estuvo entrenando con el Breogán y fue reclamado por Aíto, que ya le había observado en algún amistoso. Había que sustituir temporalmente a Audie Norris, que pasaba por el quirófano. David Wood empezó igual y luego edificó una gran carrera. Nunca se sabe cuándo el destino va a cambiarte por una oportunidad.

Solo fueron diez encuentros y el chico, que por entonces tenía 24 años, cumplió (7 puntos y 4 rebotes de media). Era un ‘4’ muy fibroso y bastante rápido. Su mejor partido fue el último: 14 y 8 contra el Huesca. Después no volvió a contar con ninguna oportunidad en la ACB, aunque sí en Primera B con el Azuqueca en la 90-91. Aquí hay una página dedicada a él en ese delicioso blog de fotos antiguas que es Clásicos del basket and music.

Después de dar alguna que otra vuelta al mundo en los 90, se asentó en México, donde incluso obtuvo la nacionalidad. Se hizo un fijo en cualquier equipo que quería ser campeón de la liga del país, jugando en equipos como los Lobos Grises, los Halcones Rojos, los Dorados de Chihuahua, los Lobos de Jiménez y los Correcaminos-Victoria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde aparece registrada su última actividad en la campaña 2011-12. Por lo que he leído, en este último club iba a empezar a ser entrenador asistente a comienzos de la pasada campaña, pero ya no está.