Marco Sambugaro: : Ojos italianos en Girona

Marco Sambugaro: : Ojos italianos en Girona
En el Casademont Girona.

Javier Ortiz Pérez

Marco Sambugaro escribe con enorme pasión sobre sus meses en España. En una larga trayectoria, con títulos importantes en su haber, fue la única vez que jugó fuera de su Italia natal. Ocurrió en el Casademont Girona de la temporada 2003-04, donde no terminó de hacerse con un sitio. 3,2 puntos en 12 minutos estuvieron seguramente por debajo de lo esperado. Pese a todo, su tono no es nada negativo. Todo lo contrario. Os dejo con la traducción de lo que me ha enviado este escolta de 1,92 muy rubiales.

“De España me acuerdo de muchas cosas. Para mí y para mí familia fue una experiencia de verdad que única, que va mucho más allá del aspecto baloncestístico. Justo después de nuestra llegada a Girona, fuimos acogidos por todas las personas que trabajaban en el club con mucho afecto y simpatía y nos ayudaron a adaptarnos mucho a nuestra nueva realidad.

La gente de Girona en principio no te dan mucha confianza. Son más bien discretas, pero siempre cordiales y dispuestos. También el estilo de vida es sobrio, sin muchos adornos, y en eso se parece a las ciudades del norte de Italia. Girona es bellísima, con un centro histórico que hay que descubrir, vivo y con fuerza gracias a la universidad, que atrae muchos jóvenes. Me acuerdo de los bonitos paseos a lo largo del río con mi familia, de la preciosa Catedral, del puente viejo, de la muralla y de mucho más. Los días de descanso, cuando no entrenábamos, lo disfrutábamos dando una buena con el coche. Visitamos la estupenda Barcelona, Figueras con su museo y la Costa Brava.

En cuanto al baloncesto… bueno, digamos que fue una temporada con muchos altos y bajos. Hicimos un gran esfuerzo, pero poco a poco encontramos nuestro ritmo de juego. Personalmente no jugué bien, y con justicia no tuve muchos minutos, pero el cariño de los grandes seguidores de Girona es algo que no olvidaré nunca. Aprovecho la ocasión para saludar a todos que formaron parte de aquel equipo, desde el entrenador Juan Llaneza a Xus, desde Galdrik a Martí.

Hoy tengo 42. A los 39 decidí colgar las botas. Desde hace cuatro trabajo como general manager del Piacenza Basket Club. Hemos estado en la Lega Due, pero hemos tenido que renunciar a ella por la grave crisis económica que ha afectado a los negocios de nuestro presidente. Ahora nos ocupamos sobre todo de los jóvenes. Intentamos acercar el baloncesto a los niños y formarles desde el punto de vista educativo y obviamente técnico. Trabajamos mucho en minibasket y en las escuelas de nuestra zona”.

Lo ha dicho alguien que no es un cualquiera: dos veces campeón de Liga en Italia (con Milán y Siena) e incluso internacional con su selección. No es raro que España le traiga buenos recuerdos: con la ‘azzurra’ debutó en un amistoso en 1997 en Alicante.