Jesse Young: Comunitario práctico

Jesse Young: Comunitario práctico
Con el Joventut.

Javier Ortiz Pérez

No brillante, pero sí muy útil este Jesse Young que hizo carrera en España. Ejemplo claro de que el ‘escaparate LEB’ siempre ha funcionado y que en él puede haber ‘perlas’ como la de este 2,07 muy serio y nada espectacular.

Young es canadiense, pero el pasaporte irlandés por sus antepasados le procuró buenos trabajos en Europa. Seguramente él mismo no lo esperaba, pero su buena temporada en el Drac Inca en la 2003-04 le abrió las puertas de lo más alto. ¿Quién era el director deportivo de aquel club? Willy Villar. Lo de fichar bien al ‘jefe’ de las oficinas del CAI Zaragoza no le viene de ahora, no.

Recién salido de la prestigiosa universidad de George Mason, aquella campaña en Mallorca la saldó Young con 12 puntos y 7,4 rebotes en 27 minutos, lo que le convirtió en una pieza muy apetecible como comunitario. Finalmente le consiguió aquel Joventut tan esplendoroso de Ricky Rubio y Rudy Fernández dirigidos por Aíto García Reneses Ganó la Eurocopa FIBA en el 2006 en Kiev. En Badalona estuvo tres temporadas decentes, seguidas por una más en Estudiantes y otra en Murcia quizás no tan buenas. Problemas físicos de distinto tipo le quitaron continuidad, pero ahí quedan sus 85 partidos con 6,6 puntos y 3 rebotes en 14 minutos. Nada estelar, pero sí práctico dando relevos interiores.

“Lo que más echo de menos de España es a mis compañeros. Después de seis años allí, tuve la oportunidad de construir muchas amistades, conociendo a un montón de gente con la que me mantengo en contacto hoy en día”, cuenta desde Canadá. Volvió a su ciudad natal, Peterborough, bastante cerca de Toronto, en el estado de Ontario. Canadá, una selección a la que acudió periódicamente, siempre estuvo en su radar.

“Nunca olvidaré el tiempo que pasé en vuestro país. Desde luego que mis mejores recuerdos con el baloncesto se produjeron allí”, asegura, destacando el nivel de la competición nacional. “Todos los partidos y todos los rivales eran duros. No podías relajarte nunca”, añade.

Después de jugar un año en Italia tras el paso por Murcia dejó el baloncesto bastante joven, todavía con 30 años. Desgaste físico y los problemas de lesiones que esbozamos antes. Según cuenta, actualmente tiene una “vida estupenda”, con “dos preciosas niñas y mi mujer Lindsey”. “He empezado en el negocio de la construcción con mi hermano y nos estamos especializando en residenciales y reformas de comercios”, dice sobre su trabajo actual. Pero no está alejado del baloncesto. “Intento mantenerme en contacto y estuve en el cuerpo técnico de la selección junior que jugó el Mundial el pasado verano en Praga”, añade.