Luis Blanco: Del colegio mítico a Ciudad Jardín

Luis Blanco: Del colegio mítico a Ciudad Jardín
En el Manresa

Javier Ortiz Pérez

Tras Jordi Puig y Ángel Marsal, Luis Blanco es el tercero de los jugadores de La Salle Bonanova barcelonés que consiguió un histórico ascenso a la Liga Nacional en 1981. La peculiaridad de aquel equipo es que representaba a un colegio y sus jugadores eran sus alumnos, algo inimaginable hoy. Pero creo que el ‘gran público’ nostálgico le recuerda más porque formó parte del Caja de Ronda de finales de los 80 que contribuyó a darle el empuje definitivo al basket de Málaga. Desglosemos con él paso a paso la carrera de este sobrio escolta de 1,92 (193 partidos ACB, 6,8 puntos en 29 minutos de promedio).

La Salle Bonanova. “Realmente es algo irrepetible. Ves nuestra foto del equipo de minibasket y ahí hay cinco o seis tíos que acabarían jugando en la ACB. Yo empecé en el baloncesto entrenando a las ocho de la mañana, antes de las clases, y tenía ocho años. Si me lo dicen ahora como padre para mi hijo, digo que no… De la evolución de todo aquello hay cosas que son imborrables. El tema deportivo fue impresionante, pero más todavía el humano. Por ejemplo, a Jordi Puig le veo casi todos los días. Es padrino de uno de mis hijos y yo de uno de los suyos. Nadie esperaba aquello porque éramos carne de descenso en Primera B y subimos. El ambiente de nuestro pabellón era increíble. Jugábamos los domingos por la tarde”.

Zaragoza. “Fui al CAI solamente una temporada, la 1982-83, porque me coincidió con el servicio militar. Realmente no pude hacerlo mejor porque no podía dedicarme al equipo todo lo que me hubiese gustado”.

Español y Manresa. “Con ambos equipos subí de Primera B a ACB, con el primero en la 84-85 y con el segundo en la siguiente. ¡Tres ascensos en mi carrera! En Manresa ya me pude quedar para disfrutar de la máxima categoría otra vez y estuve en total cuatro años. Le tengo que estar muy agradecido al presidente, Carles Casas, que ha fallecido recientemente, porque en la primera temporada me rompí el tendón de Aquiles, vino a mi casa y me prometió que renovaría. Lo cumplió. Aquel club fue un poco un milagro con nuestros americanos Frazer y Clyde Mayes haciendo muy bien su trabajo. Y lo sigue siendo”.

Caja de Ronda. “Me fui a Málaga en 1988 y estuve tres años. Estaba tan a gusto que estuvimos a punto de quedarnos a vivir allí. La gente lo recuerda sobre todo porque jugaban cuatro fijos los 40 minutos (Fede Ramiro, Joe Arlauckas, Ricky Brown y Rafa Vecina) y el otro puesto nos lo disputábamos los demás, sobre todo Pepe Palacios, Jordi Grau y yo. En los entrenamientos íbamos a muerte, pero fuera de la pista éramos súper amigos. Aquel equipo lo hizo tan bien por el nivel que había entre semana, a pesar de que luego en los partidos solo jugasen cinco. Yo creo que ahí ponía un poco el equilibrio, el defender, ayudar a las estrellas para que estuviesen a gusto…”.

Huelva, retirada y vida actual. “Estuve una campaña más en Huelva, en Primera B, y no fue muy bien. Yo veía que aquello se acababa para mí. Decidí volver a Barcelona a terminar la carrera de Fisioterapia, que la había abandonado un poco, y es a lo que me he dedicado los últimos 20 años. Ahora estoy en la Mutua Universal. No he estado del todo desconectado del baloncesto, ya que también he entrenado al senior de La Salle y hasta logramos un ascenso a Segunda Nacional”.