Xevi Soler: La ‘espinita’ de no anotar en Girona

Xevi Soler: La ‘espinita’ de no anotar en Girona
Con el Girona.

Javier Ortiz Pérez

Lo que aprende uno haciendo esta página. Con Xevi Soler, por ejemplo, que a los ‘Xavis’ les llaman ‘Xevis’ en la zona de Girona, como es su caso. El chico apenas jugó unos partidos en la máxima categoría de 1997 a 1999 en el equipo de su ciudad natal y es anecdótico que en ellos no consiguiese anotar una sola canasta, cuando precisamente hacer puntos era y fue posteriormente su especialidad en categorías inferiores.

Soler se incorporó al entonces Valvi Girona en categoría cadete y cumplió su sueño de debutar en la entonces Liga ACB un 21 de diciembre de 1997 ante el Huelva. Sus compañeros le buscaron con el choque decidido ante el Huelva, pero no acertó en el triple que lanzó. Tendría otro par de ocasiones más aquella temporada, pero sin acierto. En la siguiente le ocurrió prácticamente lo mismo.

“Jugué contra el Madrid, contra el Barcelona… Eran partidos decididos, pero no metí, unas veces por unas cosas y otras por otras”, comenta ahora, divertido, aunque con la ‘espinita’ clavada, claro. En total fueron unos siete minutos en cancha. Luego se redimiría, ya a un nivel mucho más modesto, como máximo anotador de competiciones como el grupo C de la Liga EBA o la Copa Catalunya, explotando su principal característica: veía el aro muy grande.

Era un escolta de 1,96 con mentalidad sobre todo ofensiva. Entre risas comenta abiertamente que “yo, en defensa, poco”. Podía hacer daño tanto en entradas como lanzando con una cualidad que hace a los jugadores especialmente imprevisibles: era zurdo.

Según recuerda, “que te alineasen con el primer equipo era todo un premio al trabajo que hacías. Era increíble compartir pista y entrenamientos con jugadores que habían admirado los años anteriores”.

Las lesiones tampoco ayudaron en su carrera. Cuando posteriormente intentó abrirse camino en sitios como Prat o Tarragona se encontró con problemas físicos, por lo que se centró en su formación académica en la búsqueda de un futuro laboral. Primero terminó la carrera de Historia y luego otra con más posibilidades como Ciencias Empresariales, lo que le valió conseguir un puesto como director en una sucursal de Vic de Catalunya Caixa. Precisamente en esa localidad hizo probablemente su mejor temporada en las pistas: 19 puntos de promedio en EBA en la 2002-03. También pasó por una plaza histórica como Granollers.