Sabahudin Bilalovic: El bosnio que se fue en el 2003

Sabahudin Bilalovic: El bosnio que se fue en el 2003
Con la selección bosnia.

Javier Ortiz Pérez

De vez en cuando ya sabéis que está bien traer aquí a los jugadores que ya no están entre nosotros. Hoy es el turno de Sabahudin Bilalovic, una gran gloria del basket bosnio que falleció el 3 de julio del 2003.

‘Dino’ Bilalovic llegó aquí ya mayorcito, pero lo hizo razonablemente bien. Tenía ya 33 años cuando se incorporó al Breogán en la temporada 93-94. Había sido internacional por la extinta Yugoslavia en categorías inferiores y también en la absoluta, disputando incluso unos Goodwill Games, los de 1990 en Seattle, con gente tan ilustrísima como Drazen Petrovic, Toni Kukoc o Dino Radja.

Para quien no le viese jugar, era un ‘Mirza Teletovic’: mucha presencia física (medía 2,08), pero tendente a salirse fuera y hacer daño desde el exterior con una muñeca impresionante. En Lugo, con un paréntesis en el que fue sustituido por lesión, alcanzó los 15 puntos y 6,5 rebotes de promedio con 32 minutos en pista, incluyendo un 42% en triples. En la jornada 26 completó su mejor actuación, siendo nombrado jugador de la semana después de conseguir 32 puntos y 14 rebotes frente al Pamesa Valencia. 44 de valoración.

Como todos los bosnios de entonces, vivió el momento traumático por la guerra y al mismo tiempo gozoso de la independencia. Y a nivel deportivo, formó parte de la selección que disputó el Eurobasket de Alemania en 1993, siendo el máximo anotador del campeonato con 24,6 puntos. El octavo puesto conseguido no se ha superado desde entonces. A Letonia le hizo 36, lo que da una idea de su potencia de fuego.

Siendo muy joven, con apenas 19 años, había ganado la Copa de Europa 78-79 con el Bosna de Sarajevo que lideraba el mítico Mirza Delibasic, también fallecido. Él no llegó a saltar a la pista en el 96-93 frente al Varese.

Su muerte resultó trágica. Estaba nadando con su hijo en la ciudad de Makarska, en la costa croata, y le dio un infarto. Ya se le habían diagnosticado previamente problemas en el corazón. Tenía 43 años e intentaba abrirse camino como entrenador. Había jugado hasta los 36 años, extendiendo su experiencia internacional a Alemania, la propia Croacia y Suiza.

Todavía es muy recordado en el baloncesto de su país y periódicamente la federación organiza un acto en el que se le va a llevar flores a su tumba y a la de Delibasic.