Steve Payne: Fuerza seducida por España

Steve Payne: Fuerza seducida por España
Machacando con el Cantabria Lobos (Foto: Gigantes)

Javier Ortiz Pérez

Un tipo duro este Steve Payne. Trabajados movimientos de poste, buen instinto para el rebote para compensar sus 2,03 de estatura… En España le vimos en un par de clubs de la actualmente denominada Liga Endesa (Ourense y Lobos Cantabria) y también un escalón más abajo, en la LEB (La Palma, Los Barrios y otra etapa en Torrelavega).

En Ourense fue de lo poco salvable de la temporada 97-98 que culminó con un descenso de categoría. Fue un carrusel de cambios y cambios en los que no se vio afectado Payne. Eso sí, en los ‘playoffs’ de permanencia ante el Cáceres tuvo una dosis de mala suerte importante y se lesionó, no pudiendo disputar los encuentros decisivos. Promedió 15,9 puntos y 9,9 rebotes, lo cual no está nada mal.

Tras dos años entre Italia, Turquía y Francia volvió a España en la campaña 2000-01. En Cantabria ayudó mucho a la salvación con 11,9 puntos y 10,1 rebotes. Especialmente llamativo fue que su mejor encuentro fuese ante su ‘ex’ Ourense: 23 puntos y 19 rebotes para 41 de valoración en la victoria en la prórroga.

Su decadencia en la LEB fue inevitable, aunque se intuye que prefirió quedarse aquí que aceptar mejores contratos en ligas mejores: 11,5 y 8 en Los Barrios (2002-03), 8,6 y 7 en La Palma (2003-04) y 3,5 y 3,2 en su segunda etapa en Cantabria (2005-06). Pero entonces su valor era distinto porque ya tenía el pasaporte español por matrimonio. Terminó con el baloncesto un par de años después, ya con 37, en Suiza.

Un poco en plan ‘crónica en rosa’, algo que acabo de descubrir sobre él buceando en internet es que fue pareja de la presentadora televisiva Paula Vázquez (por cierto, al igual que otros baloncestistas como Michael Olowokandi y el tristemente desaparecido Sergio Luyk). A Payne le deben gustar mucho las españolas: su mujer es madrileña y sus niños nacieron en la capital, “así es que mis recuerdos de allí son muy profundos”.

“El baloncesto fue siempre muy bueno, jugando en la mejor liga con los mejores jugadores. Los aficionados siempre apoyan y eso para un extranjero supone mucho”, añade.

Retirado hace bastante poco, es entrenador asistente en la Universidad de Detroit. “Me gusta ayudar a chicos a desarrollarse como jugadores y como personas. Algunos de los jugadores a los que he entrenado han empezado carreras profesionales y han conseguido terminar los estudios mientras tanto. Obviamente echo de menos jugar, pero esto también es especial”, cuenta.

Según destaca, lo que más recuerda sobre todo es la “gran comida” de España. “También el relajado estilo de vida, que era algo muy para disfrutar para mí y mi familia”, apostilla.