Eddie Lee Wilkins: El suplente ‘pucelano’ de Pat Ewing

Eddie Lee Wilkins: El suplente ‘pucelano’ de Pat Ewing
Cromo con los Knicks.

Javier Ortiz Pérez

Durante un tiempo nos preguntamos qué había pasado para que el sempiterno reserva de Pat Ewing, Eddie Lee Wilkins, hubiese pasado como un suspiro por España, por Valladolid en concreto. Era un tío duro y con cierta clase cuyos números en el Forum de la temporada 86-87 (20,9 puntos y 10,5 rebotes) no se correspondieron con lo efímero y olvidable de su etapa. Fueron únicamente diez encuentros.

Antes y después de aquello, Wilkins estuvo en los Knicks. Era el típico pívot reserva de la NBA que salía, pegaba dos leñazos y se sentaba. Este papel se acentuaba más cuando el titular era un gran estrella como Ewing, al que imagino que también le hacía de ‘sparring’ en los entrenamientos.

Era un 2,08, lo que imponía bastante. En la 84-85 había debutado en el equipo del Madison, pero esa primera etapa como Knickerbocker no fue muy allá (fue elegido en la sexta ronda del ‘draft’) y fue cortado. Tuvo un pequeño periplo por la CBA y la USBL hasta llegar a Pucela, donde fue presentado como la estrella del equipo junto a otro americano como Floyd Allen. Pero solamente duró esos diez partidos reseñados y fue sustituido por un alero como Wendell Alexis. Aparentemente, se buscaba un cambio de estructura en la plantilla, pero, a juzgar por sus palabras, hubo algo más.

“No tuve una buena experiencia allí en España. El equipo no era muy bueno y no teníamos un buen entrenador, aunque sí puedo decir que los aficionados y la ciudad eran estupendos”, me escribe a través de su esposa, Dawn, desde Georgia, desde donde hace 22 años mantiene una onegé que mantiene varios programas de integración a través del deporte a chicos de 6 a 17 sin recursos económicos. Aquí tenéis su web. También lidera una academia de baloncesto para jóvenes.

¿Quién era el entrenador de quien guarda un recuerdo tan malo? Uno de los grandes del baloncesto nacional, sobre todo en los 80: Mario Pesquera, sobre el que ya se despachó en su momento, tras rescindir su contrato: "Es el único culpable de la marcha del equipo, porque presiona demasiado a los jugadores, independientemente de que no me ha sabido entender nunca como jugador y como persona. Yo no discuto sus conocimientos, pero es un hombre ineficaz en la práctica porque no utiliza bien a sus jugadores y porque está constantemente presionándonos desde la banda (Pesquera). Quiere que las cosas se hagan como él dice y no deja el menor resquicio a la capacidad creativa nuestra. Nos chilla, nos recrimina cualquier error y así no hay forma de centrarse. El Fórum tiene una plantilla con una edad media de 27 años a la que no se puede agobiar con órdenes continuas como si fuera un equipo de niños. (…) A nivel personal no he tenido problemas con Mario Pesquera, pero discrepo totalmente de su manera de conducir los entrenamientos y los partidos", declaró en ‘Gigantes del Basket’

El club le echaba en cara que estropeó dos coches, un televisor, no pagó una cuenta telefónica de 400.000 pesetas y una intervención quirúrgica. Él se defiende con "primero me dieron un coche muy pequeño. Luego uno grande, que no estaba bien. El televisor se estropeó, es cierto, pero estaba en garantía según me dijeron en el comercio. En cuanto a las otras cuentas, las pagaré cuando me liquiden lo convenido con mis abogados".

En fin… ¿Quién sabe, verdad? En aquella 86-87 acabó de nuevo en los Knicks, adonde regresaría de nuevo en 1988 tras otro paso por CBA y USBL. Esa tercera y última etapa resultaría un poco más fructífera y duraría hasta 1991. En la 92-93 voló a Philadelphia, pero en un choque con un Shaquille O’Neal, que era ‘rookie’, se rompió el tendón de Aquiles, lo que acabó con su carrera siendo todavía relativamente joven (31 años).

En total, 322 partidos en la NBA (296 de ellos en los Knicks) con 4,8 puntos y 3,1 rebotes en 11,8 minutos.

Último apunte: en una de estas webs americanas en las que se recoge la ficha de personas acusadas de delitos, aparece él como detenido el pasado 5 de septiembre, aunque no se especifica por qué.