David Vaughn: Ejemplo de arruinado

David Vaughn: Ejemplo de arruinado
Con el Cantabria Lobos.

Javier Ortiz Pérez

Muchos de vosotros habréis visto el documental ‘Broke’. Si no, os lo recomiendo abiertamente. Va sobre la cantidad de deportistas norteamericanos que se arruinan pese a haber ganado mucha pasta en las ligas profesionales. También hay un ejemplo de ello en alguien que ha pasado por España y la NBA: David Vaughn.

A Vaughn, un primera ronda de 1995 por Orlando Magic (número 25) le tuvimos por aquí unos meses en el Cantabria Lobos de la temporada 1999-2000. Fueron 16 partidos en los que demostró su poderío en el rebote (9,1 de promedio) y unas cualidades ofensivas que se limitaban al mate y poco más (9,6 puntos). El tipo no acabó la temporada, siendo sustituido en diciembre por Dyron Nix, un jugador mucho más de ataque. Después aguantó unos años más en Grecia e Italia, donde ya había estado antes.

En fin, ahora llega la parte menos divertida. Según publicó USA Today, Vaughn se ha visto obligado a dormir más de una vez en su coche porque no tenía un techo donde refugiarse. Y eso que durante sus cuatro años en la NBA con Orlando, New Jersey, Golden State y Chicago se calcula que ganó 2,2 millones de dólares, más lo que consiguió en Europa. Pero –y esto lo explica bien el documental--, sus malas inversiones, gastos desmesurados y problemas familiares se lo arrebataron absolutamente todo.

Su historia, asegura, es la de “un joven con riquezas repentinas, compras compulsivas y malos consejos”. Según cuenta, entre los múltiples coches que compró en poco tiempo durante su temporada como ‘rookie’ estaba un Corvette que provocó la risa de sus compañeros porque era demasiado pequeño para él.

También se compró una casa en Orlando y otra en Nashville e invirtió en la construcción. “El dinero simplemente se acabó”, dice Vaughn, que apunta que sus asesores no hicieron nada. Le faltan cinco años para cobrar la pensión de la NBA. Después de volver de Europa, tuvo pequeños trabajos en Orlando, como en la agencia de mensajería Fedex o en un almacén.

Su matrimonio se deterioró y tuvo que dormir en su coche (un Impala), yendo a ducharse y a comer a la sede del Ejército de Salvación porque no disponía de recursos propios. “Es algo muy solitario”, recuerda. Después se reconcilió con su mujer y volvió a casa con sus dos hijos.

Según cuenta, la oración y leer el Nuevo Testamento le ayudaron. En el 2009, cuando se publicó el reportaje, buscaba trabajo. En estos últimos años no hay nada nuevo, aunque estas cosas siempre te dejan con un cuerpo raro. Bueno, pase lo que pase, siempre quedará este pedazo de tapón que le puso a Michael Jordan. Sus números en la NBA, pese a ese ‘highlight’, fueron muy flojitos: 2,9 puntos y 3,1 rebotes en 9,8 minutos (116 partidos).