Martin Luther Keane: Maldito tendón de Aquiles

Martin Luther Keane: Maldito tendón de Aquiles
Con el Pamesa, 96-97.

Javier Ortiz Pérez

Martin Luther Keane jugó, y bastante, en España, aunque poco en la actual Liga Endesa (solo 13 partidos en la 96-97 con el Pamesa Valencia). No es casualidad lo del nombre: los padres de este canadiense nacido en Jamaica (como tantos de esa nacionalidad, por cierto) quisieron homenajear al líder de los derechos civiles norteamericano Martin Luther King aprovechando el apellido sonaba parecido.

El padre de Keane se llama Leroy y fue internacional por Jamaica… en pruebas atléticas de velocidad. Martin creció en Toronto y defendió la camiseta canadiense en tres Mundiales de la década de los 90, los de Argentina-90, la propia Canadá-94 y Grecia-98. Era un interior de una intensidad impresionante, aunque tuvo mala suerte con el tema de las lesiones cuando le llegó la oportunidad en el basket nacional. Sus 13 partidos (11,2 puntos y 6,8 rebotes) apuntaron buenas cosas, pero terminó sustituido después de varios problemas físicos.

El hombre había hecho carrera desde más abajo, en EBA (entonces no existía la LEB) con Alicante y Tenerife. Después, tuvo que volver a bajar un escalón: Melilla, Ourense, Ferrol, Burgos y Castellón, estas tres últimas ya en LEB-2 y hasta el 2005. Pero tuvo temporadas realmente buenas en esas categorías federativas cercanas a las dobles figuras de promedio.

Le he encontrado recuperándose de una operación de hernia. “Tengo que ir poco a poco”, cuenta. “Fue fascinante jugar en España, sobre todo en Alicante y Valencia. Aprendí a ser un hombre allí. Conseguí el respeto de la gente y creo que hubiese podido llegar a la NBA, pero desafortunadamente me lesioné. Me rompí el tendón de Aquiles en una jugada contra Jerrod Mustaf y Ramón Rivas, jugando ante el Barcelona. Es curioso, pero estaba haciendo un gran partido”, recuerda.

“Miki Vukovic, mi entrenador, me dijo que hubiese tenido una larga carrera en la ACB, y estoy muy orgulloso de ese comentario. Él sacó lo mejor de mí y me parece uno de los mejores del mundo. También tuvo un año mágico con Luis Casimiro en Alicante”, añade.

Por lo que ve, no olvida cómo disfrutó en España. “He dado diez veces la vuelta al mundo, pero es el mejor país que he encontrado: el estilo de vida, la comida, la cultura, la gente, la pasión… Siempre ha quedado dentro de mí. Tengo ganas de volver para ver a los viejos amigos”, destaca.

Desde su retirada es entrenador y ha dirigido a nombres llamados a ser muy importantes en el baloncesto mundial en los próximos años, como Andrew Wiggins (futuro número 1 del ‘draft’ del 2014) o Anthony Bennett (el que lo ha sido este año). “Ahora estoy trabajando con jugadores de la liga china, dirigiendo la UCAN, una de las academias de baloncesto más importantes del país. Me encanta trabajar con el talento y descubrir futuros talentos”, cuenta, destacando que le gustaría trabajar en España.