Chus Conde: Brega desde Olmedo

Chus Conde: Brega desde Olmedo
Recibiendo falta de Magee (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Chus Conde nació en un pequeño pueblo de Valladolid, Olmedo, de unos 3.500 habitantes. Con 13 años, mientras jugaba al fútbol, un tío suyo le convenció para ir a la capital a un campus que organizaba el Forum. Les gustó tanto que se lo quedaron para su cantera. Unos años pudo asomarse tres temporadas a la ACB, dos de ellas en Pucela (89-90 y 90-91) y otra en Ourense (91-92).

Su carrera es una de tantas que se van diluyendo con el tiempo. Conde tenía un buen físico y se especializó en el trabajo defensivo, pero le faltó un poco más de calidad para ser un jugador de éxito. Él mismo lo reconoce: “Yo… Era un jugador de brega, básicamente. Hacía de todo, de ‘2’, de ‘3’, de ‘4’. Jugaba por dentro y por fuera. Lo que me pedían. Pero en ataque… en ataque hacía lo que podía”, cuenta, con enorme desenfado.

Los números de esas tres campañas lo atestiguan. En 64 partidos promedió 11 minutos y apenas 2 puntos, con un 20% en triples, un 47% en tiros de dos y un 59% en libres. Y eso, siendo un exterior, con su 1,96. “Pero lo daba todo, eh. Una vez teníamos problemas de faltas y me pusieron a defender a Audie Norris. Hay que ver…”, añade.

Otra de humor sobre su dureza. Como no le tenía muy visualizado, le envié la foto de aquí arriba que escaneé de ‘Gigantes del Basket’ en la que aparece recibiendo una dura falta del tristemente fallecido Kevin Magee. Quería confirmar que era él. Estaba en lo cierto. Y en su respuesta añade: “creo que en la siguiente jugada lo tuvieron que cambiar a él de la que le di”.

Conde recuerda con cariño haber compartido piso con otros jóvenes de la cantera pucelana como Miguel Ángel Reyes o Víctor Fernández y asume con naturalidad no haber triunfado en el baloncesto. “Cuando salí de Ourense… fue todo para abajo”, explica. Dos aventuras en Primera (Gran Canaria y Las Rozas) y otras dos en EBA (Motril y Torrelavega) dieron por terminada su carrera. Tocaba dedicarse a otra cosa.

Si antes ‘repartía’ en la pista, en el aspecto defensivo, ahora lo hace fuera de ella. Tiene una empresa de mensajería que lleva su apellido que está radicada en Iscar, otra localidad de Valladolid –de donde es su mujer— que curiosamente es conocida también por un torneo de basket junior que se organiza anualmente.

Él afirma estar bastante desenganchado del deporte, aunque en algunas ocasiones se ha acercado a Valladolid en las últimas campañas para ver al Blancos de Rueda, el mismo club con el que un lejano día de 1989 debutó.