Brad Traina: Insatisfacción en Canarias

Brad Traina: Insatisfacción en Canarias
En el Unelco Tenerife.

Javier Ortiz Pérez

Lo más llamativo de Brad Traina es que sus dos únicos equipos ACB fueron de las ‘Islas Afortunadas’: en la 2003-04, el actual Herbalife Gran Canaria, entonces patrocinado por Auna, y en la siguiente, el Unelco Tenerife. Se trataba de un ‘2-3’ de 1,96 y pasaporte italiano que era bastante útil por su capacidad anotadora. Pero ninguna de las dos experiencias en Canarias puede considerarse redonda.

Traina llegó a Las Palmas en el 2003 y fue sustituido a los diez partidos por Kirk Penney. Sus 8,4 puntos se consideraron insuficientes, al menos teniendo en cuenta que traía buena fama de jugador contrastado en ligas como la alemana (Bonn) y sobre todo la italiana (Pesaro y Treviso).

Pese a la decisión del club, su recuerdo en amarillo no es malo. “El equipo jugaba duro y tenía un buen liderazgo, así es que conseguimos buenos resultados”.

La siguiente campaña, la 2004-05, entró en febrero como uno de los cambios que introdujo el Tenerife para intentar evitar el descenso, pero no surtió el efecto deseado. “El equipo era bueno, pero nos faltaba química y liderazgo desde el banquillo. Acabé triste por el modo en el que acabó la temporada. Me hubiese gustado seguir jugando allí, ya que la afición y la gente en general de Santa Cruz fue estupenda y disfruté jugando para ellos”, apunta, destacando que “en general la ACB era la mejor de Europa y me encantaba competir allí”.

Según matiza, lo de la falta de “liderazgo desde el banquillo” no es un ataque al entonces entrenador, Gustavo Aranzana: “Era y es muy buena persona. Simplemente creo que cuando llegué al equipo, estaba intentando encontrar soluciones solo en ataque, cuando en realidad donde teníamos buenos jugadores para ganar partidos era en defensa. Creo que también se llegó a un punto en el que nadie le escuchaba. Me hubiese gustado jugar para él desde el principio de la temporada. Soy hijo de un entrenador muy experimentado y sé lo frustrante y decepcionante que es que los jugadores no te escuchen. La mayoría de los que había en Tenerife tenían talento, pero su prioridad no era ganar partidos”.

Asume que sus mejores momentos como jugador en España los pasó visitándola con equipos extranjeros en la Euroliga. “La atmósfera fue especial en sitios como Barcelona, Madrid, Málaga y Vitoria. Creo que los aficionados allí tienen más respeto a los jugadores rivales”, apostilla.

Traina apuró su tiempo en Europa hasta el 2007, sobre todo en la Italia donde más a gusto se sintió, aunque también en alguna liga menor como la búlgara. Ahora vive en la soleada Florida. “Soy vicepresidente de uno de los mejores complejos deportivos de Estados Unidos, el Cocoa Expo Sports Center. Ahora está todavía está en construcción, pero cuando lo terminemos tendremos los mejores espectáculos profesionales y amateurs en deportes como baloncesto, voleibol y beisbol. Esperamos que también nos visiten deportistas extranjeros. Llevo mucha responsabilidad y me ocupo de que todo el que venga sea feliz. También dirijo una de las mayores academias de baloncesto en USA”, cuenta.