Fred Roberts: Su explicación del ‘fiasco’

Fred Roberts: Su explicación del ‘fiasco’
En acción con el Barça (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Ser mormón no es sinónimo de triunfar en el baloncesto español, por mucho que a la mente se nos vengan los ejemplos fáciles de Brian Jackson, Steve Trumbo o, últimamente, Jaycee Carroll. Fred Roberts es considerado con perspectiva como uno de los fichajes más fallidos de la historia de la sección de baloncesto del Barcelona, y en general de la Liga Endesa.

Roberts, que llegaba con el cartel de haber disputado muchos minutos de calidad con los Boston Celtics y los Milwaukee Bucks, cayó en una temporada de zozobra del Barcelona post-Audie Norris, la 93-94, y sus números, 14,8 puntos y 5,8 rebotes, palidecieron ante las expectativas. Aparentemente, el problema fue que nuestro hombre, un ‘4’ de 2,08 que hacía pareja interior con Tony Massenburg, estaba más acostumbrado al trabajo ‘de intendencia’ en la NBA que a coger un papel preponderante en un ‘grande’ que estaba en clara transición.

Esa es la lectura habitual. La que hacemos desde fuera. Pero, ¿qué dice él? Es estupendo encontrarle en la web de un colegio del estado de Utah (cómo no) y mandarle un correo para preguntarle. “Mi entrenador… ‘no bien’ (literal). He dudado si ponerlo, pero no he podido evitarlo. Era alguien extraño y nos hubiese ido un poco mejor si hubiésemos tenido un par de jugadas, pero no fue así. No estoy bromeando. Teníamos una jugada. Imagina entrenar dos veces al día durante una temporada y hacer una y otra vez la misma jugada. Casi me volví loco”.

El entrenador del Barça era Aíto García Reneses, el actual técnico del Cajasol. Ya se sabe que es una leyenda andante, aunque sobre él nunca hay opiniones neutras. Parece que Roberts no fundará un club de fans de ‘Don Alejandro’ en Utah.

Aun así, recuerda en positivo su permanencia en nuestro país. “Disfruté viviendo en España. La gente fue estupenda conmigo y Barcelona es una ciudad divertida donde jugar y vivir. Tuve buenos compañeros y espero que todos estén bien. La comida fue estupenda. Fue estupendo poder jugar a alto nivel y viajar por España y Europa. Me gustaría volver. España tiene un gran baloncesto. Sería estupendo ver a mis antiguos compañeros de nuevo”, apunta. Al menos el equipo volvió a la final liguera, algo que llevaba dos años sin hacer, aunque la perdió frente al Real Madrid de Sabonis.

Después de aquella temporada no volvió a jugar en Europa, aunque sí firmó un contrato con el Limoges, sin llegar a debutar. Como conservaba buen cartel en la NBA, dispuso de algunos partidos con Cleveland, Dallas y los mismísimos Lakers. No dispongo del dato oficial, pero debe ser uno de los 10 jugadores que han pasado por la Liga Endesa con más partidos en la NBA, totalizando 818 (7,3 puntos en 18 minutos de promedio).

Roberts parece llevar una vida tranquila. Enseña a niños de sexto grado y dice estar bien de salud. “Life is good” es una frase que gusta mucho leer, aunque sea en inglés.

Para acabar, una bobada mía: de él me queda un recuerdo distinto, no relacionado con su época en el Barcelona. Ramón Trecet, en aquellas madrugadas de las primeras retransmisiones NBA, en 1987, solía decir de Roberts que era el doble de su compañero Esteban Gómez, que le acompañaba en algunas retransmisiones…