Ted Jeffries: Agradable recuerdo, pese al ‘corte’

Ted Jeffries: Agradable recuerdo, pese al ‘corte’
Murcia, 93-94.

Javier Ortiz Pérez

Ted Jeffries terminó siendo víctima de los malos resultados en Murcia en la temporada 93-94. Sus 11,3 puntos y 6,8 rebotes le acabaron costando el puesto, en detrimento de Darren Morningstar, que no lo hizo mejor que él, pero al menos el equipo se salvó en un dramático ‘playoff’ de permanencia frente al Forum Valladolid.

Jeffries era grande, un especialista a nivel defensivo en un equipo en el que se defendía poco. Había llegado muy joven, justo después de salir de la Universidad de Virginia, y posteriormente, a la vista de las ligas en las que jugó (Japón, Alemania, Chipre, Taiwán, Polonia, Portugal), se confirmó que la española le quedaba un pelín grande. Estas cosas pasan: los ‘rookies’ en Europa, por mucho que se les estudie previamente, siempre son ‘melones cerrados’.

Pese a ser cortado después de 27 encuentros, nuestro hombre recuerda con agrado su experiencia en Murcia. “Fue divertido y excitante jugar allí. Siempre lo recordaré porque fue el primer sitio donde jugué como profesional. Tuve la suerte de jugar junto a compatriotas como John Ebeling y Jim Thomas, y también jugadores locales como Paco Martín, Jordi Grau, Carlos Dicenta, Juan Rosa y Eduardo Santos [apunte mío: excepto alguna pequeña errata que le he corregido, muy buen detalle esto de recordar los nombres de los nacionales]. También fue afortunado de tener un entrenador que me gustaba y al que respetaba: José María Oleart”.

Aparte de ello, a Jeffries también le sorprendió el apoyo que recibió desde la ciudad de Murcia “pese a nuestro balance perdedor en la liga regular”. “Cuando me preguntan sobre qué sitios prefiero de mi etapa como profesional, siempre menciono a España. El estilo de vida es “muy tranquillo” (sic) y la gente trabaja para vivir, no vive para trabajar. Mi compañero de equipo Javier Ibáñez (de acuerdo: ha escrito “Ibanez”) me ayudó con el español hasta el punto de que llegó a ser fluido. Conocí a mucha gente estupenda y espero volver y visitar el pabellón, porque me gustaría verlo completo. Lo estaban construyendo cuando yo estaba allí. Tuve la oportunidad de probar mis habilidades contra los mejores jugadores de la ACB, lo que me hizo mejor a mí. España fue mi primera parada como jugador”.

Ahora, cuenta, tiene un hijo de seis años y trabaja en una fundación benéfica para su universidad. También es comentarista en la radio de la propia Virginia para los partidos del equipo de baloncesto. “He visto a Jim Thomas algunas veces desde entonces y también he contactado con John Ebeling por correo electrónico. También vi unos años después al entrenador Oleart. Les deseo a todos mis antiguos compañeros lo mejor y espero que estén bien”.

Qué majo el tío, ¿no?