Kike Hermosilla: Ocasión perdida en León

Kike Hermosilla: Ocasión perdida en León
Con el Askatuak en la 91-92.

Javier Ortiz Pérez

Raro lo de Kike Hermosilla: la única vez que jugó fuera de Euskadi en toda su carrera fue para hacerlo un puñado de partidos en ACB en León. Sin mucho tino, todo hay que decirlo. Fueron esos cinco encuentros al final de la campaña 90-91 los únicos que disputó en la máxima categoría. No habría más opciones.

Crecido en el Loyola Indautxu de la capital vizcaína, Hermosilla estaba conceptuado como un tirador. “Cuanto más lejos, mejor”, dice, desplegando un gran ‘don de gentes’ y sentido del humor. “De vez en cuando, hasta las metía”, añade.

Tenía 20 años cuando, sin apenas experiencia, Gustavo Aranzana le reclamó en León para cubrir la baja por lesión de Paco Gómez. La temporada estaba muy avanzada ya. No tuvo muchas oportunidades vestido de aquel amarillo y verde leonés y en los cinco encuentros en los que saltó a la pista solo acumuló 7 puntos y un rebote. En triples, su teórica especial, 0 de 7. Hay momentos y momentos en la vida de uno, ¿verdad? “Fue un año duro, pero nos salvamos, que era lo importante”, recuerda. Sin traumas.

La siguiente campaña la pasó tampoco sin mucha gloria en el Askatuak, tras lo cual volvió a Bilbao, donde jugó primero en el Loyola de Segunda y luego en el Patronato en EBA y LEB. Así hasta 1997. Desde luego, estaba preparando a la vida ‘civil’ minuciosamente, primero terminando Económicas en la Universidad del País Vasco a lo que añadiría posteriormente un master en Ventas.

“Tenía claro que tenía que terminar mi formación para estar lo mejor preparado para el futuro”, apunta Hermosilla. Lo hace desde su despacho en el diario ‘Deia’, donde es director comercial desde finales del 2007. Ahí llegó después de pasar por Cope-Cadena 100 y El Correo en Álava.

Se trata de un auténtico enamorado de Bilbao. “Es una ciudad estupenda, que ha pegado un cambio brutal los últimos años, y que tiene unas posibilidades grandísimas”. No ha perdido de vista el baloncesto, del que sigue siendo un gran aficionado y en el que conserva la amistad de Willy Villar, con el que coincidió aquellos meses de León. “Es uno de mis hermanos”, asegura sobre el director deportivo del CAI Zaragoza.

Por cierto, en su periódico ha escrito un blog llamado ‘De Kopicki a Gasol. Debería actualizarlo más, porque escribe bastante bien.

Y… ¿qué le falta en cuanto a difusión al baloncesto, según su visión comercial? Hermosilla dice que se están haciendo las cosas muy bien, muchísimo mejor que en la época del ‘boom’ (“el cambio en todo ha sido brutal”), pero pone el acento en un aspecto en el que a veces los que estamos dentro no nos damos cuenta: “El tirón de nuestro deporte tiene un tope”.