Juanmi Alonso: El hermano atlético de Pepe

Juanmi Alonso: El hermano atlético de Pepe
Con el Breogán.

Javier Ortiz Pérez

Hace no mucho traíamos aquí a Pepe Alonso, un base cerebral muy vinculado al Forum Valladolid en los 80. Un poco menos conocido fue su hermano Juanmi Alonso, que también tuvo buenos años en la élite con el Breogán. En aquel entonces os apunté un poco que sus características eran un poco distintas, aun compartiendo posición en la pista. El pequeño (en edad, no en estatura) era un jugador más explosivo, más físico, aunque quizás menos creativo.

Pepe me pasó el teléfono de Juanmi y con él estuve charlando un rato muy agradable. Sí que se parecen un poco en el terreno humano: dicharacheros, amables, con ganas de hablar del pasado desde el anonimato que les ha dado el tiempo. Uno y otro, que solo se sacan diez meses de diferencia, trabajan juntos en un negocio familiar de muebles y otro de colchones. Y se nota que hay una admiración mutua muy importante.

Juanmi, criado también el Colegio Loyola de San Sebastián, no jugaba en sus inicios de base. “Aíto me puso ahí en una selección juvenil y como es lógico me tuve que adaptar, por estatura, a un puesto que iba a ser el mío”, cuenta. Está en el 1,84 y supo sacarle partido a los recursos ofensivos que había adquirido anteriormente, cuando tenía más responsabilidad de cara al aro. “De hecho, Ricardo Hevia, que me entrenó tres años, había veces que me ponía de escolta”, apunta.

Si para Pepe Valladolid es su otro ‘lugar en el mundo’ aparte de su Donosti natal, para Juanmi este otro sitio especial es Lugo. De celeste disputó sus cuatro campañas ACB, divididas en dos etapas: la primera, la temporada 85-86 y la segunda, desde 1989 a 1992. “Tengo un recuerdo buenísimo. Vuelvo allí de vez en cuando porque tengo un grupo de amigos que son para siempre”, destaca. En la 89-90 lideró la liga en robos de balón, un dato que habla bien sobre su intensidad defensiva en primera línea.

Fue un jugador que se movió siempre por el norte: sus incursiones en Primera fueron en Burgos (dos etapas), Oviedo, Gijón y la propia San Sebastián con el Askatuak. Se retiró pasados los 30, afectado por la proliferación de bases extranjeros que llegaron a principios de los 90 a España, algo que antes era totalmente inhabitual. Tocaba hacerse cargo del negocio de la familia con Pepe, con el que coordinó su adiós a las pistas.

“Mi hermano tuvo una carrera más sólida que la mía, aunque yo creo que bastante hicimos, saliendo de un colegio y con las circunstancias del momento”, apunta Juanmi. En su caso, ‘bastante’ son 152 partidos en la actualmente denominada Liga Endesa, con 5,2 puntos en 27 minutos en pista. No está nada mal.