Bruce Kuczenski: Intimidador breve en Pucela

Bruce Kuczenski: Intimidador breve en Pucela
Imagen reciente.

Javier Ortiz Pérez

Bruce Kuczenski disputó únicamente cinco partidos en España, los primeros de la temporada 85-86. Blanco, enorme con sus 2,08, pero poco dotado para el juego ofensivo, por aquí todavía no estábamos muy preparado para un americano especialista. Y menos en un Valladolid que necesitaba más aportación de sus dos extranjeros, por lo que salió por la puerta del Huerta del Rey bastante rápidamente.

Tenía experiencia NBA (15 partidos con Nets, Sixers y Pacers en la 83-84). Y, como anécdota, en el verano del 85 compartió habitación con Fernando Martín en el Ramada Inn, el hotel donde se hospedó el equipo de New Jersey en la liga de verano de Princeton.

Sin embargo, su ‘legado’ aquí fueron 12,8 puntos y 5,4 rebotes. Claramente insuficientes, por descontado. El caso es que el tipo no fue tan nocivo como se dijo entonces. Prolongó su carrera europea en Italia, Francia, Bélgica y Suiza hasta 1990. “Dejé de jugar por problemas en los tobillos”, cuenta.

Su adiós le abrió la puerta a un americano al que desde luego le recuerda todo el mundo en el baloncesto español: Granger Hall, que acababa de ser descartado por los Phoenix Suns y que, tras sustituir a Kuczenski, acumularía trece temporadas en distintos equipos de la ACB.

“Me encantó mi tiempo en España, pero también en Europa en general. Fue una experiencia que me sirvió de crecimiento personal en mi vida. En el futuro me gustaría volver hacia atrás y visitar los mismos sitios en los que jugué, visitar a los viejos amigos”, añade.

Kuczenski siempre recordará nuestro país como su primera experiencia en el ‘Viejo Continente’. Hablamos de mediados de los 80, una época en la que el salto cultural era desde luego mucho más rotundo que ahora. “Me costó un poco adaptarme, es cierto”, reconoce, sin ira por haber salido del entonces denominado Forum Filatético.

¿Quién lo diría? Ha pasado tiempo que ahora es abuelo de dos niños, Evan y Lucas, “disfrutando viéndoles crecer”. “Estuve entrenando a chicos una época, pero ya no lo hago. Mi relación con el baloncesto es seguir lo que hace mi antigua universidad, UConn, que en los últimos años está teniendo bastantes éxitos”, afirma.

Su trabajo en los últimos 17 años está en la ‘payroll industry’, que me ha costado un poco averiguar qué es exactamente: empresas que se dedican a confeccionar nóminas, pero también a gestionar recursos humanos. “He tenido éxito. Empecé con una compañía llamada Paychex a la que estamos intentando hacer crecer y empezando con otra empresa llamada Heartland Ovation Payroll, a la que queremos llevar al siguiente nivel”.

Muy simpatico Bruce, la verdad. Le costó terminar mandarme las respuestas porque siempre le pillaba de viaje (incluso uno a Las Vegas, jaja), pero lo hizo. Se despidió pidiéndome el link cuando esto se publique. “Mi mujer Ivette habla español y me lo traducirá”, asegura. Pues ya está, Bruce…