DeSean Hadley: Recambio y Bronce

DeSean Hadley: Recambio y Bronce
Con el Tíjola (Foto: Solobasket).

Javier Ortiz Pérez

DeSean Hadley lo tuvo muy complicado en la actualmente denominada Liga Endesa. No es faltarle al respeto decir que era una competición que le venía grande. Llegó a Lugo a finales de la temporada 2004-05 para sustituir a Charlie Bell, un jugadorazo que se había lesionado. En el Breogán, Hadley únicamente disputó tres encuentros, encajando pobremente en un equipo que casi no tenía ninguna misión más que terminar la campaña, alejado de la zona de ‘playoffs’ y de la de descenso.

El balance numérico de este escolta de 1,93 fue de 5,3 puntos en 18 minutos, destacando su pobre porcentaje de tiros de dos (2/13), como no queriéndose quitar la etiqueta de defensor con la que había llegado procedente de la CBA. También había pasado por Italia y la liga coreana.

Parecía que iba a ser su única experiencia española, pero la temporada siguiente fue reclamado por el Promobys Tíjola… de la LEB Bronce. En un nivel muy inferior (esta efímera categoría era la cuarta en importancia) sí se mostró mucho más resolutivo, ganándose la renovación para la siguiente campaña, en la que se fusionó con la Plata. Sus promedios rondaron los 16 puntos y 5 rebotes, absorbiendo mucho protagonismo ofensivo.

Así es que su paso por tierras almerienses le permite tener un mejor recuerdo de España. “Es un país muy bonito que tuve la oportunidad de conocer mucho más tras salir de Lugo y estar dos años en la LEB. Sobre todo con lo que me quedo es con la comida y lo agradable que era la gente”, indica.

Estuvo jugando hasta el 2011 (sobre todo en la NBDL) y desde entonces se busca la vida como entrenador, sobre todo asistente. “Me va bien, aunque todavía estoy aprendiendo, claro”. Su último trabajo ha sido en la liga de desarrollo, con los Sioux Falls Skyforce. “En este tiempo he estado con entrenadores que trabajan muchas más horas de lo que puedas imaginar. Eso me ha permitido crecer y me anima a pensar que puedo ser entrenador jefe algún día. Pasará tarde o temprano. Hasta entonces, seguiré trabajando para mejorar”, recalca.