Frank Gornés: El escolta del ‘software’ deportivo

Frank Gornés: El escolta del ‘software’ deportivo
Entrando a canasta con el Tenerife (Foto: El Día de Tenerife)

Javier Ortiz Pérez

La verdad es que no tenía ni idea de quién era Frank Gornés hasta hace unos días. No es que sus 26 partidos en la élite con el Tenerife Nº1 entre 1988 y 1990 fuesen demasiado importantes en la historia del basket español, pero lo impactante de su historia es que en la actualidad es parte importante de una empresa con la que trabajan muchos equipos de la Liga Endesa.

Gornés es una de las patas en las que se sustenta NacSport, que ha desarrollado un avanzado programa informático de análisis de partidos. Lo tuvieron contratado once de los dieciocho clubs de la competición la campaña 2012-13, además de la selección española. Es una herramienta revolucionaria que ayuda mucho: combina el vídeo con la base de datos y tiene múltiples funciones, permitiendo además que los propios cuerpos técnicos lo adapten a sus necesidades. El software (cuya utilización cuesta unos 1.500 euros al año) se usa también en otros deportes y está en constante mejora. Los entrenadores que han aprendido a manejarlo lo aprecian mucho. En YouTube hay un vídeo con el que os podéis hacer una idea de cómo funciona.

Nuestro protagonista de hoy es uno de sus desarrolladores. Es socio de Nac Sport, donde trabajan actualmente ocho personas, y se encarga de la administración y la parte comercial, un ramo en el que tiene una experiencia bastante larga a nivel deportivo: en baloncesto ha trabajado para el Tenerife y el Herbalife Gran Canaria y en fútbol, para la Unión Deportiva Las Palmas. “Estamos contentos de cómo está funcionando el programa. Para nosotros lo importante es que cada cuerpo técnico pueda introducir sus variables y que se mejore constantemente gracias a la comunicación que tenemos con ellos”, comenta.

Pero antes de todo eso hubo un Frank Gornés jugador que también le ha ayudado a ser el que es: debutó en la ACB siendo junior con el mítico ‘zorro plateado’ Aleksandar Gomelski en un equipo con mucho veterano (José Manuel Beirán, Lemone Lampley, Arturo Seara…). El segundo entrenador era un jovencísimo Trifón Poch.

Nuestro hombre era por entonces un escolta rápido y con descaro, “sobre todo anotador”. Había nacido en Venezuela: su padre, mallorquín, emigró allí, y luego regresó a España, pero no a sus islas, sino a las Canarias. Con él estaba el pequeño Frank, que luego ha visitado Venezuela incluso como jugador, en alguna liga de verano.

Después de la época con el Tenerife Nº1 (36 puntos en 26 partidos y un total de 133 minutos) permaneció en distintos equipos de las islas, sobre todo en Segunda División. Tuvo una pequeña oportunidad de volver a la élite a finales de los 90, cuando realizó una sustitución con el Tenerife Baloncesto en la LEB, pero nada más. Según cuenta, siempre se ha divertido mucho jugando.