Abdul Shamsid-Deen: De ‘5’ a escritor para niños

Abdul Shamsid-Deen: De ‘5’ a escritor para niños
En Girona.

Javier Ortiz Pérez

No, Abdul Rahman Shamsid-Deen no es uno de esos casos de conversión al Islam en el baloncesto, tipo Gary Cole/Abdul Jeelani o, más notoriamente, Lew Alcindor/Kareem Abdul Jabbar. Shamsid-Deen ni siquiera es musulmán, aunque respeta esta creencia. Por aquí anduvo un par de temproadas, la 92-93 con Valvi Girona y la 96-97 con Xacobeo Ourense, mejor en la primera que en la segunda, dicho para empezar.

Se trataba de un pívot grande (2,08), bastante intimidador y centrado en el rebote. Estuvo en 12,4 puntos y 8,2 rebotes en sus 64 partidos en España (33 en Girona y 31 en Ourense, donde fue sustituido a poco de acabar la campaña por Tim Perry). Sus recursos en ataque se centraban en un ganchito de izquierdas (era muy zurdo). En general hizo una buena carrera en el baloncesto FIBA, sobre todo en Francia (Racing de París), antes de llegar a España, y Alemania (Bayer Leverkusen).

“Me encantó la cultura de España y la comida también fue fantástica”, recuerda ahora, conservando un mejor recuerdo de Girona. “Me gustaría agradecer a los aficionados todo el cariño que me dieron entonces. Estaría muy bien regresar algún día, incluso para trabajar”, añade.

Su debut no pudo ser mejor. Fue ‘MVP’ de la primera jornada de la 92-93 tras conseguir 45 puntos de valoración frente al Caja San Fernando (27 puntos y 13 rebotes). Ya no volvería a sumar ningún galardón así.

Nació en un sitio muy peculiar de Nueva York, Staten Island, uno de los cinco barrios en los que está dividida la gran ciudad. Ahora es entrenador de ‘high school’ en Atlanta (Georgia) y también ayuda a jugadores jóvenes y veteranos en sesiones privadas individuales, una práctica bastante común, por cierto, en Estados Unidos.

Se ve que es un hombre con ciertas inquietudes. Publicó un libro llamado ‘Long Jeffrey and the backboard’ (‘Jeffrey el largo y el tablero’) de temática orientada al público infantil, con muchas ilustraciones. Se puede comprar en sitios como Amazon. De ahí es de donde extraigo el argumento: “Jeffery el largo es un chico muy tímido y solitario que se ve molestado a menudo porque es más alto que los demás. Se sienta en el parque y mira a los chicos del barrio jugar al baloncesto y divertirse. Por miedo a cometer un error, se ha apartado, deseando saber jugar y ser bueno en ello. Cree que, si jugase bien, los niños le respetarían y querrían ser sus amigos. Finalmente se hace amigo de algo que no esperaba [el tablero, creo] y, como resultado de esta amistad, su mundo cambia para siempre. Se da cuenta de que nunca es tarde para aprender y creer en uno mismo”.

No sé si habrá algo autobiográfico en todo ello.