Dusan Jelic: Recambio efectivo

Dusan Jelic: Recambio efectivo
Jugando al poste, de amarillo.

Javier Ortiz Pérez

Un tío duro, práctico, sin lucimientos innecesarios, sabiendo siempre lo que hay que hacer a cada momento. Dusan Jelic tuvo tres contratos temporales en España (2000-01 en Alicante y 2003-04 en Vitoria, ambos en ACB, y 2006-07, en Huelva en la LEB). Cumplió con su cometido todos los sitios, con más protagonismo en el Lucentum.

Con sus 2,11 y fundamentos de la escuela balcánica, para él conseguir el pasaporte griego en los 90 (con Ntousan Koutsopoulos como nombre heleno) fue un impulso considerable. Eso le ha permitido recorrerse media Europa hasta hace bien poco. Pasó por Grecia, España, Italia, Polonia, Letonia, Chipre, Estonia, Bulgaria y, lógicamente, su Serbia natal.

En Alicante entró mediada la temporada para sustituir a Diego Osella. El equipo necesitaba más solidez interior y Jelic indudablemente la aportó: 11,2 puntos y 5,6 rebotes. Sin embargo, el equipo, en el que estaba un joven José Manuel Calderón, acabó descendiendo.

Tres años después, Dusko Ivanovic le reclamó para el Tau. El club estaba pendiente de la nacionalización de Thiago Splitter y necesitaba un sustituto temporal. Jelic no dispuso de mucho en tiempo en cancha, pero pareció satisfacer al técnico, que ya se sabe que no suele regalar los elogios. Cuando su contrato terminó en enero y se marchó al Prokom polaco, Ivanovic dijo esto: “Solo me queda agradecerle su gran entrega en todo este tiempo que estuvo con nosotros, ya que trabajó muy bien, por lo que tanto todo el equipo, como yo mismo, estamos muy contentos con él”.

“Jugar en España supuso para mí muchas cosas. Junto con Grecia es el mejor país en el que he jugado y vivido, por supuesto. Conocí a un montón de amigos con los que todavía estoy en contacto. También tuve la suerte de estar en tres ciudades tan bonitas como Vitoria, Alicante y Huelva”, apunta por su parte del ex jugador, que se retiró en el 2011.

No pierde la ocasión de acordarse de sus entrenadores. “Aprendí mucho de Andreu Casadevall y Quim Costa, pero sobre todo de Dusko Ivanovic”, declara.

Actualmente es profesor en la una academia de baloncesto de Belgrado tras haber conseguido el título de entrenador superior. “Aquí trabajamos con jugadores jóvenes, no solamente de Serbia, sino también de la Unión Europea, con el objetivo de prepararles para un nivel superior. En el futuro me gustaría entrenar a algún equipo. Si fuese en España sería sensacional”, explica.