Roberto Herreras: Ser León

Roberto Herreras: Ser León
Ejerciendo como entrenador (Foto: Diario de León).

Javier Ortiz Pérez

Suele denominarse ‘one-club man’ al tipo que se pasa toda la carrera en el mismo equipo, que normalmente es el de su ciudad. En baloncesto hay casos, claro. Quizás no muchos, pero los hay. Uno bastante destacado es el de Roberto Herreras, ‘santo y seña’ en el Baloncesto León, al que después, para redondear la historia, llegó a dirigir desde el banquillo.

A Herreras le cupo el tremendo orgullo de vivir desde la cancha lo que es subir con su club desde la Segunda División (lo que ahora sería la LEB Plata) a la ACB. Lo hizo en unos años intensos de explosión de canastas en una ciudad que ahora, desgraciadamente, las añora. Se trataba de un alero de 1,92 que adaptaba su juego a lo que le pedía el entrenador: no era el mismo cuando tenía que ser referente en las categorías menores que el que se retiró en la élite ayudando en esa posición al gran Xavi Fernández, su relevo como estandarte de aquel amarillísimo Elosúa.

“Es un orgullo haber tenido esta oportunidad, realmente es algo que no se puede explicar con palabras”, cuenta ahora, muy satisfecho cuando mira a aquella época de su vida. Ahora desarrolla una actividad bien distinta, y que no deja de tener su curiosidad. Como consiguió terminar la carrera de Veterinaria compaginando los estudios con el baloncesto, se dedica a la producción de pollos de campo en una empresa leonesa, Grupo Oblanca. “Es un trabajo que me gusta mucho”, indica, destacando la importancia de labrarse un futuro profesional incluso si se accede al deporte de élite.

Atrás quedaron las canastas. Después de subir a la actual Liga Endesa en 1990 y disfrutar un año en la máxima categoría sin muchos minutos (unos 12 por partido, con 3,6 puntos de media), prefirió dejarlo al final de aquella campaña 90-91. Era todavía bastante joven (a punto de cumplir los 29), pero era mejor dar un paso al costado.

Y es que una década después, y tras su crecimiento como técnico en la vecina Ponferrada en Liga EBA, ocupó el banquillo leonés en LEB, justo después de un descenso de categoría, en un momento de dudas con el proyecto. Fueron dos temporadas, mucho mejor la primera (campeón de la liga regular, aunque eliminado en la primera ronda de los ‘playoffs’) que la segunda. Descarta volver a los banquillos. “Ese capítulo ya está olvidado. Desde luego que fue una etapa muy bonita en mi vida, pero tengo muy claro que mi profesión es lo que me ocupará en el futuro. Eso sí, no descarto entrenar a chavales que comienzan en el mundo del baloncesto. Es algo que me gustaría”, dijo en una entrevista en Diario de León en la que se puede apreciar mejor su dimensión en aquel entorno.